América Latina redujo la brecha salarial un 5%
Por: El País Miércoles, Enero 29, 2014-Hrs.

La tendencia, que mide los √ļltimos 20 a√Īos, contrasta con el aumento de desigualdad de un 11% en la media de los pa√≠ses emergentes

La brecha entre los que tienen m√°s y los que tienen menos crece. El 1% que est√° en lo m√°s alto controla el 40% de los activos de un planeta que es cada vez m√°s rico. Y la mitad de la poblaci√≥n que est√° m√°s abajo disfruta solamente el 1% de los activos. Como se√Īala Naciones Unidas, la humanidad est√° profundamente dividida y la tendencia de los √ļltimos a√Īos no es en nada alentadora. Sin embargo, hay algunas regiones que lograron reducir la desigualdad del lado de los ingresos, como Am√©rica Latina.

Entre los 116 pa√≠ses analizados por el programa de desarrollo de la ONU, en la veintena que integra el grupo de los latinoamericanos la brecha en los ingresos se redujo un 5% de media durante las √ļltimas dos d√©cadas, mientras que en el conjunto de las econom√≠as emergentes creci√≥ un 11%. En los pa√≠ses de renta alta lo hizo un 9% entre 1990 y 2009, un 6% en Espa√Īa y un 6,8% en EE UU. Estos c√°lculo no reflejan a√ļn el golpe de la √ļltima crisis pero confirman que la tendencia por lo general se agrava.

El informe, explican los expertos, busca analizar la progresi√≥n a largo plazo. Naciones Unidas considera que no hay nada inevitable cuando se aborda el creciente problema de la disparidad de ingresos de las familias. En este sentido, se√Īala que algunos pa√≠ses est√°n logrando contener o reducir las disparidad renta de sus ciudadanos a la vez que mantienen un s√≥lido crecimiento econ√≥mico. Por eso indican que la tendencia no es uniforme en todas las regiones. Tampoco dentro de ellas.

Aunque la desigualdad se redujo por lo general en Am√©rica Latina gracias al empuj√≥n econ√≥mico de pa√≠ses como Argentina, Brasil y M√©xico, tambi√©n hay diferencias. En ocho pa√≠ses se recortaron las diferencias -Brasil, El Salvador, Guatemala, M√©xico, Nicaragua, Panam√°, Trinidad y Tobago y Venezuela-, en cinco pr√°cticamente no hubo cambios -Argentina, Chile, Rep√ļblica Dominicana, Honduras y Jamaica- y subi√≥ en el resto.

En el caso latinoamericano se observa también una mejora general, indican los expertos, porque hay países como Brasil, México y Nicaragua que tuvieron caídas destacadas en la desigualdad, del 12,3%, el 8,3% y el 7,7% respectivamente entre 1990 y 2010. Entre los que mantienen los mismos niveles de desigualdad, además, hay países como Argentina o Chile que registraron una ligera caída, del 2%. En Paraguay se agravó un 33,2%, un 11,7% en Bolivia y un 9,4% en Colombia.

M√°s all√° de la √≥ptica regional, el 75% de la poblaci√≥n mundial vive ahora en sociedades que son m√°s desiguales que hace 20 a√Īos. Uno de los motivos que explica esta situaci√≥n es el proceso de globalizaci√≥n, aunque tambi√©n jugaron un papel relevante determinadas pol√≠ticas adoptadas a nivel nacional. El informe del PNUD pone en evidencia que este incremento global en la desigualdad sucede pese a que el crecimiento por habitante en los pa√≠ses emergentes o en desarrollo se dobl√≥.

"Aunque el mundo es globalmente m√°s rico que nunca", se√Īalan los relatores, "m√°s de 1.200 millones de personas siguen viviendo en la extrema pobreza". En cifras, el 8% m√°s rico se come la mitad de los ingresos, mientras que al 92% de la poblaci√≥n le queda la otra mitad. "Mucha gente est√° cada vez m√°s amenazada por la perspectiva de caer en las garras de la pobreza, como muchos ya lo est√°n", se√Īala Helen Clark, la responsable del PNUD.

Esta disparidad entre ricos y pobres, seg√ļn la alta funcionaria, lastra el tipo de crecimiento que permite reducir la pobreza y generar oportunidades. El gran temor de la ONU es que el incremento de la desigualdad distorsione el proceso pol√≠tico y los presupuestos p√ļblicos dando m√°s voz a las √©lites. "Esta brecha no es tolerable", lamenta Clark.

La desigualdad, alerta, mina la cohesión social y eleva las tensiones, lo que puede desembocar en situaciones de inestabilidad y conflicto. Eso, a su vez, ahuyenta a los inversores. En otras palabras, desde la ONU se insiste que la desigualdad no tiene sentido económico. Por eso se defiende una crecimiento "inclusivo", que permita compartir los beneficios de la actividad económica de una manera más equilibrada y equitativa.