Bolivia bajo Evo. Radicalismo en el exterior, ortodoxia en casa
Por: James Petras Miércoles, Febrero 12, 2014-Hrs.

Introducción

Los cambios significativos experimentados por Latinoamérica en tiempos recientes han desconcertado a los escritores, periodistas, académicos y responsables políticos que pretenden analizar la evolución de la región. El caso de Bolivia y de su reelegido presidente Evo Morales (2006-2014) es ilustrativo de la confusión absoluta a la hora de asignar etiquetas políticas.

Un breve repaso a sus pronunciamientos ideológicos, sus declaraciones de política internacional y sus programas económicos pone de manifiesto a un régimen político muy astuto, capaz de manipular con éxito una retórica radical y, al mismo tiempo, aplicar programas económicos ortodoxos, con un estilo populista que le ha garantizado sucesivas victorias electorales y un grado de estabilidad política y continuidad sin precedentes en el país.

El régimen de Morales en perspectiva

Probablemente, desde una perspectiva histórico-comparada, el gobierno de Morales podría considerarse como el régimen radical más conservador, o el régimen conservador más radical, del mundo. Esta aparente contradicción se resuelve al examinar las políticas y prácticas de su gobierno. Pero de lo que no cabe duda es de que el régimen de Evo Morales, sus asesores y su administración, tienen un extraordinario respaldo popular. Entre sus aliados se cuentan líderes de los movimientos sociales de la nación junto a inversores extranjeros y ejecutivos mineros, dirigentes sindicales y banqueros, exportadores de la agroindustria, dirigentes empresariales y agricultores cocaleros indígenas. ¡Todos ellos apoyan con entusiasmo al "Primer Presidente Indio" de Latinoamérica y el principal defensor del capital extractivo de la región!

Evo Morales ha ganado cada una de las seis elecciones a las que se ha presentado desde 2005, incluyendo dos elecciones presidenciales, cada vez con mayor margen. Sus votos se han incrementado de un 50% a un 60% y Morales ha prometido ganar las elecciones nacionales de 2014 con un 70% de los votos. Ning√ļn presidente de la historia de Bolivia hab√≠a conseguido sucesivas victorias electorales ni gobernar democr√°ticamente un periodo de tiempo tan extenso (ocho a√Īos) con estabilidad pol√≠tica.

La fórmula Morales: radicalismo al servicio de la ortodoxia

El aspecto m√°s sorprendente de los ocho a√Īos de gobierno de Evo Morales es el rigor y la consistencia con que ha aplicado las pol√≠ticas econ√≥micas ortodoxas, siguiendo el manual de las organizaciones financieras internacionales.

Política fiscal

El gobierno de Morales ha ejercido un f√©rreo control sobre el gasto p√ļblico, asegurando el super√°vit en los presupuestos nacionales y manteniendo el gasto y la inversi√≥n p√ļblica a niveles comparables a los de previos reg√≠menes neoliberales. El aumento salarial a los trabajadores del sector p√ļblico ha sido modesto, apenas por encima del aumento del coste de la vida. El gobierno se ha mantenido firme frente a los sindicatos del sector p√ļblico, resistiendo imp√°vidamente las huelgas y otros m√©todos de presi√≥n sindical. Como resultado, los banqueros y los empresarios, nacionales y extranjeros, se han beneficiado de impuestos bajos, una moneda estable e incentivos fiscales favorables a las empresas.

Política comercial

El gobierno ha intentando conseguir una balanza comercial favorable y ha puesto los medios para ello, bas√°ndose en la exportaci√≥n de recursos minerales y agr√≠colas. Ha empleado el super√°vit multimillonario en triplicar la reserva de moneda extranjera, 14.000 millones de d√≥lares, garantizando a los inversores extranjeros el acceso a divisas convertibles que les permitan abonar beneficios. El auge de las ganancias por exportaci√≥n es el resultado del elevado precio de las materias primas y del incremento de las regal√≠as que recibe el gobierno por la producci√≥n. Solo una peque√Īa parte de estas elevadas ganancias se ha asignado a inversi√≥n p√ļblica en manufacturas y programas sociales; la mayor parte de los fondos permanecen en los bancos. En el mejor de los casos, el r√©gimen ha incrementado el gasto en infraestructuras, para facilitar el transporte de las exportaciones agro-minerales.

Política de inversiones

Bajo la dirección de Morales, se han fomentado y protegido las inversiones extranjeras a gran escala en minería y agricultura. En el sector minero, no se han producido nacionalizaciones relevantes, sino que se ha optado por la adquisición de participaciones en nuevas empresas mixtas y se han aumentado de forma modesta y aceptable los impuestos a la extracción. Los beneficios empresariales son altos, las remesas de ganancias al exterior están libres de cargas fiscales, la regulación medioambiental y de seguridad es laxa y los conflictos laborales se mantienen en mínimos históricos.

Política laboral

El gobierno de Evo Morales ha promovido que los cuadros sindicales bajo su influencia usen la negociación para contener las demandas salariales y aceptar aumentos moderados, justo por encima de la tasa de inflación.

El gobierno no ha incrementado el poder y las prerrogativas de los trabajadores, ni ha permitido que √©stos influyan en su estrategia de desarrollo del capital extractivo. Los aumentos del salario m√≠nimo han sido graduales; la mayor√≠a de los trabajadores, especialmente en el sector rural, viven en el l√≠mite de la pobreza o por debajo de √©ste. Morales ha rechazado cualquier propuesta de coparticipaci√≥n de los trabajadores en las empresas del sector p√ļblico y defiende la autoridad del capital para contratar y despedir a los trabajadores sin una indemnizaci√≥n adecuada, excepto en condiciones espec√≠ficas.

A través de su partido, el MAS (Movimiento al Socialismo) ejerce una influencia decisiva sobre los dirigentes de la Central Obrera Boliviana y los movimientos indígenas, lo que asegura la estabilidad social y la tranquilidad política para la élite boliviana. El presente periodo de estabilidad social contrasta enormemente con las huelgas generales y la rebelión popular de décadas anteriores.

Armon√≠a entre clases: terratenientes e ind√≠genas, due√Īos de minas y mineros

Uno de los puntales en los que se basa el éxito de los programas económicos ortodoxos de Evo Morales ha sido su capacidad de construir una coalición política y social en la que participan antiguos adversarios históricos.

Durante sus primeros cuatro a√Īos como presidente, Evo Morales tuvo que enfrentarse a una fuerte oposici√≥n, en ocasiones violenta, de la √©lite regional de Santa Cruz, la regi√≥n m√°s rica del pa√≠s. Tambi√©n debi√≥ enfrentarse a poderosos oponentes pol√≠ticos (caudillos) en Cochabamba y Sucre. Gracias a su apoyo de masas y al ej√©rcito, aplast√≥ a la oposici√≥n m√°s violenta y negoci√≥ pactos pol√≠ticos y econ√≥micos con la oligarqu√≠a empresarial y agr√≠cola. A partir de entonces, los propietarios de fincas para la agro-exportaci√≥n reciben subsidios y tienen exenciones de impuestos con el fin de estimular las exportaciones. La reforma agr√≠cola para los campesinos sin tierra fue relegada a las tierras p√ļblicas marginales, mientras que los peque√Īos usuarios agr√≠colas recib√≠an t√≠tulos de propiedad de sus parcelas. La promoci√≥n de la agroindustria se convirti√≥ en parte integral de la estrategia de desarrollo de Morales, que ampli√≥ su coalici√≥n electoral para incorporar a las √©lites de Santa Cruz, anteriormente basti√≥n de la derecha.

Para contrarrestar la desestabilización promovida por Estados unidos, Morales interrumpió las actividades de la DEA, la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos y expulsó al embajador Goldberg tras su flagrante intervención en la política regional. Morales convocó una asamblea constituyente para redactar la nueva constitución de un "Estado plurinacional" que consolidó la lealtad indígena a su régimen. La diversidad cultural descentralizada aseguró la conformidad con las políticas económicas ortodoxas de planificación central.

Política exterior: El radicalismo en el exterior complementa la ortodoxia en casa

Mientras trabajaba de la mano de las compa√Ī√≠as agro-minerales, bancos y multinacionales extranjeras y en conformidad con sus intereses, Evo Morales pronunci√≥ una serie de discursos antiimperialistas contra la intervenci√≥n de Estados Unidos en Venezuela; denunci√≥ en repetidas ocasiones el bloqueo yanqui a Cuba; se opuso al golpe militar respaldado por EE.UU. en Honduras y apoy√≥ la reivindicaci√≥n argentina de las Islas Malvinas (que los angloamericanos llaman Falkland). Asimismo, Morales se uni√≥ al bloque radical regional, el ALBA, puesto en marcha por el presidente Ch√°vez, y apoy√≥ la "integraci√≥n regional" que excluye a Estados Unidos, acusando al TPP (Acuerdo Estrat√©gico Trans-Pac√≠fico de Asociaci√≥n Econ√≥mica) de "proyecto neoliberal".

Evo Morales alab√≥ el trabajo de Edward Snowden y sus revelaciones; denunci√≥ el espionaje de la NSA de EE.UU. y se indign√≥ especialmente con Espa√Īa y Francia cuando el avi√≥n que le transportaba desde Mosc√ļ fue desviado y se le neg√≥ el derecho de aterrizar. Al mismo tiempo que denunciaba la colaboraci√≥n europea con el Imperio Americano, se dirig√≠a a los principales inversores espa√Īoles, anim√°ndoles a dirigir sus capitales hacia Bolivia en condiciones favorables. En resumen, Evo hac√≠a declaraciones radicales contra las pol√≠ticas intervencionistas imperiales, especialmente por su apoyo a los golpes de Estado y los planes integracionistas para aislar a Bolivia de sus aliados pol√≠ticos y de sus socios econ√≥micos latinoamericanos. Y, al mismo tiempo, ten√≠a un buen cuidado en distinguir entre el militarismo imperial que amenazaba su r√©gimen y la inversi√≥n extranjera (militarismo econ√≥mico) que encajaba con su estrategia de desarrollo econ√≥mico. Dentro de este contexto, su amistad con Fidel Castro proporcionaba legitimidad radical a sus propuestas a los principales conglomerados mineros del mundo.

Las políticas sociales de un conservador radical

El 22 de diciembre de 2013, Evo Morales sorprendi√≥ a sus entusiastas partidarios izquierdistas con una declaraci√≥n en apoyo y defensa del trabajo infantil y se opuso a la campa√Īa global de la Organizaci√≥n Internacional del Trabajo a favor de su prohibici√≥n. En opini√≥n de Morales, el trabajo infantil era esencial para contribuir a los ingresos de las familias pobres. Los 850.000 trabajadores menores de edad de Bolivia (alrededor de una quinta parte de la mano de obra total), que trabajan en f√°bricas, campos y empresas mineras, desarrollaban una "conciencia social" en sus lugares de trabajo. Inadvertidamente, Morales revel√≥ la extraordinaria laxitud del c√≥digo laboral y su falta de preocupaci√≥n por la educaci√≥n y la salud de los j√≥venes. Lo cierto es que, en Bolivia, el trabajo infantil mal pagado mantiene bajo el nivel salarial del trabajo adulto, pues proporciona un "ej√©rcito de reserva" que permite a los empresarios reemplazar a los trabajadores adultos m√°s combativos. La mano de obra barata est√° libre de trabas en Bolivia, que cuenta con el salario m√≠nimo m√°s bajo de toda Sudam√©rica: 90 centavos de d√≥lar la hora y 143 d√≥lares al mes. A pesar de los casi 15.000 millones de d√≥lares con que cuenta su reserva de divisas y del super√°vit de su balanza comercial, el 51,3% de la poblaci√≥n vive con medios de 2 d√≥lares al d√≠a. Y, lo que es m√°s, los gastos sociales han aumentado solo de forma marginal y han venido acompa√Īados de un aumento en la desigualdad: la decila m√°s elevada de la gr√°fica de distribuci√≥n percibe el 45,4% de toda la renta de los hogares y la decila m√°s baja el 1%. El coeficiente de Gini, que mide la desigualdad del pa√≠s fue de 58,12 en 2009, frente al 57,9 de 1999.

Bolivia contin√ļa dependiendo de la exportaci√≥n de materias primas y la importaci√≥n de bienes elaborados. Exporta principalmente petr√≥leo y productos agr√≠colas e importa derivados petroleros refinados, art√≠culos manufacturados y alimentos elaborados. La promesa de "industrializar" el mineral de hierro, el petr√≥leo, el zinc y el esta√Īo todav√≠a tiene que materializarse. Los principales cultivos agr√≠colas para la exportaci√≥n, soja, algod√≥n, ca√Īa de az√ļcar y caf√©, se producen en grandes plantaciones propiedad de las "cien familias" de Santa Cruz. El producto de exportaci√≥n m√°s lucrativo para los peque√Īos agricultores y campesinos es la hoja de coca, la base para la elaboraci√≥n de la coca√≠na.

Conclusión

El r√©gimen de Evo Morales ha conseguido imponer un modelo econ√≥mico y pol√≠tico que ha generado una d√©cada de estabilidad pol√≠tica y social sin precedentes en Bolivia y un √≠ndice de crecimiento entre el 4 y el 6% anual. Ha conseguido formar empresas mixtas con m√°s de cincuenta de las mayores empresas multinacionales y atraer sus inversiones, a la vez que mantiene buenas relaciones con los organismos financieros internacionales. Morales ha recibido asistencia econ√≥mica de reg√≠menes izquierdistas (Venezuela) y derechistas (la Uni√≥n Europea). Su r√©gimen ha conseguido incrementar su n√ļmero de votantes de manera constante durante los √ļltimos diez a√Īos, asegurando la continuidad de sus pol√≠ticas, personal, instituciones y estructura de clase. Ha conseguido ganar para su causa a antiguos militantes sindicales y l√≠deres campesinos, mediante una ret√≥rica radical, estipendios y subsidios, convirti√©ndoles en "guardianes del statu quo". Al mismo tiempo, ha convertido en aliada pol√≠tica a la oligarqu√≠a de Santa Cruz; ha aislado y estigmatizado a las organizaciones campesinas disidentes y a los grupos ecologistas que se oponen a los proyectos de infraestructuras y de agro-miner√≠a que devastan el medio ambiente, acus√°ndoles de ser "instrumentos en manos del imperialismo" (a la vez que invitaba a las empresas multinacionales a hacerse cargo de los recursos naturales).

Evo Morales ha mostrado su maestr√≠a, sin parang√≥n en Am√©rica Latina, en justificar las pol√≠ticas ortodoxas y reaccionarias con una ret√≥rica radical. Cita a la Pachamama (la Madre Tierra ind√≠gena) para defender la depredaci√≥n capitalista extractiva; afirma que el trabajo inculca conciencia moral y contribuye a la renta familiar para defender la explotaci√≥n infantil; ofrece un "subsidio" para los hijos escolarizados, mientras que una tercera parte de los ni√Īos esta desescolarizada y realiza trabajos esclavos por debajo del salario m√≠nimo (mientras desarrolla "conciencia social"). Proporciona una pensi√≥n m√≠nima que no llega a cubrir las necesidades m√°s b√°sicas mientras se jacta de super√°vits en el presupuesto nacional, una moneda estable y el incremento de millones de d√≥lares en las reservas de divisas del pa√≠s. Habla de antiimperialismo a la vez que abraza su ortodoxia econ√≥mica neoliberal. Describe su r√©gimen como el "gobierno de los trabajadores y los pobres" mientras que sus pol√≠ticas sociales y econ√≥micas favorecen al 10% m√°s rico.

Evo Morales ha instaurado una fórmula político-económica que ha ganado el apoyo tanto de la izquierda como de la derecha, de Fidel Castro y del FMI, de los oligarcas de Santa Cruz y de los campesinos indígenas cocaleros. Ha derrotado el intento de desestabilización estadounidense expulsando a los representantes de la USAID y la DEA mientras fortalecía el Estado capitalista y aumentaba los beneficios del capital.

Probablemente, el modelo de "conservadurismo radical" de Evo no es susceptible de ser exportado a otras clases dirigentes en Am√©rica Latina. Despu√©s de todo, ¬Ņcu√°ntos presidentes ind√≠genas con un apoyo de masas y programas econ√≥micos ortodoxos existen en el mundo? ¬ŅCu√°ntos l√≠deres pueden proclamar un "Estado plurinacional" y centralizar el poder pol√≠tico y la toma de decisiones econ√≥micas en las manos de una peque√Īa √©lite tecnocr√°tica mestiza?

No cabe la menor duda de que Evo Morales es un l√≠der excepcional; sus pol√≠ticas multifac√©ticas muestran su genio como manipulador pol√≠tico. No es ning√ļn revolucionario social, ni siquiera un reformista social consecuente y su r√©gimen no es, con seguridad, un gobierno de los trabajadores y de los pobres. Pero Evo Morales es el dirigente capitalista democr√°tico que ha cosechado un mayor n√ļmero de triunfos en Bolivia y contin√ļa ampliando su base electoral. La cuesti√≥n que permanece sin resolver es: ¬ŅHasta cu√°ndo seguir√° aceptando sus argucias pol√≠ticas el otro 50%?