Las c√°rceles en Bolivia: Una verdadera bomba de tiempo
Por: Redacción Datos Sábado, Febrero 18, 2012-Hrs.
Puerta de ingreso a la c√°rcel de San Pedro en el centro de la ciudad de La Paz

En la c√°rcel cruce√Īa de Palmasola conviven asesinos reincidentes, narcotraficantes, violadores peligrosos y atracadores a mano armada. Pero adem√°s, en el interior de todos los centros de reclusi√≥n en Bolivia hay ni√Īos que acompa√Īan a sus padres y/o madres durante el tiempo que dura su reclusi√≥n. De acuerdo a datos divulgados por la propia direcci√≥n penitenciaria que depende del Ministerio de Gobierno viven junto a sus padres alrededor de 1.056 ni√Īos en edad escolar, quienes salen cada d√≠a de la c√°rcel para asistir a centros de educaci√≥n pr√≥ximos a las prisiones. Son los denominados "ni√Īos-presos", que viven expuestos a la violencia sexual al interior de los penales. En casi la totalidad de las c√°rceles en Bolivia existen guarder√≠as infantiles donde pasan parvulario menores de 5 a√Īos. El futuro que les espera a estos ni√Īos es incierto. Uno de ellos cont√≥ que en la c√°rcel se siente seguro porque su padre "al menos gana alg√ļn dinero para el sustento de la familia". Los negocios m√°s lucrativos en las c√°rceles son el tr√°fico de drogas, las extorciones entre los mismos internos y otros tipos de actividades il√≠citas.

Si bien en cada uno de estos centros de reclusión existen marcados niveles económicos, el status de un detenido está condicionado por las relaciones acumuladas que mantiene con el resto de la población penal y con las llamadas autoridades de la custodia. Hay detenidos que han hecho verdaderas fortunas en las cárceles comandando el negocio de los autos robados, solo para poner un ejemplo.

En la c√°rcel de San Pedro de La Paz, el sector denominada La Posta es conocido por el confort en el que viven los detenidos. All√≠ se encuentra recluido por ejemplo el ex presidente de YPFB, Santos Ram√≠rez, y el ex comandante de la Polic√≠a Nacional, Walter Osinaga. Los d√≠as domingos este sector de la c√°rcel se convierte en una verdadera feria. Variados platos de comida criolla e internacional son ingresados por los familiares de los reclusos. Durante los d√≠as soleados es com√ļn que los detenidos ocupen mesas y sombrillas para compartir con las visitas. Lo m√≠nimo requerido para acondicionar una celda con alguna comodidad en el sector denominado La Posta es de US $2.000. Los muebles muchas veces corren a encargo del mismo detenido: "depende mucho de la gobernaci√≥n para que en las celdas se acondicionen refrigerador, televisi√≥n y computadora", dice un detenido en La Posta.

En La Paz, el fr√≠o propio del lugar hace que el r√©gimen penitenciario sea m√°s cerrado y hasta ventajoso para el detenido. No existen las rondas nocturnas o el control entre los propios internos. Algo similar ocurre en la c√°rcel de m√°xima seguridad de Chonchocoro. Situada a 4.000 msnm fue construida en la d√©cada de los a√Īos 90 para recluir a narcotraficantes y delincuentes peligrosos. A pesar de las medidas de control que ejerce la custodia en los d√≠as de visita - √ļnicamente los d√≠as s√°bado- las requisas e inspecciones encuentran con frecuencia armas blancas y hasta armas de fuego en las celdas de los detenidos. Nadie quiere establecer una conexi√≥n ni niveles de complicidad con la gendarmer√≠a. Pero, sin lugar a dudas, se trata de una de las c√°rceles m√°s inh√≥spitas que se han construido en Bolivia. Las celdas est√°n franqueadas por barrotes de metal y no existe conexi√≥n entre las diferentes secciones para evitar los ajustes de cuentas, aunque de vez en cuando se ha hecho com√ļn escuchar que alg√ļn detenido ha sido ajusticiado.

En Chonchocoro est√°n detenidos Luis Garc√≠a Meza y Luis Arce G√≥mez, presidente y ministro del Interior, respectivamente, del √ļltimo gobierno de facto. Tambi√©n est√° detenido en esa c√°rcel el gobernador de Pando Leopoldo Fern√°ndez, que a pesar de tener una orden judicial para ser trasladado al pan√≥ptico de San Pedro, cumple detenci√≥n en esa c√°rcel donde adem√°s guarda reclusi√≥n el¬† coronel de polic√≠a Blaz Valencia, acusado de perpetrar uno de los asaltos m√°s violentos a un brink transportador de dinero hace por lo menos 10 a√Īos.

La c√°rcel cruce√Īa.

Un caso especial es lo que ocurre en la cárcel de Palmasola en la ciudad de Santa Cruz. Este centro de reclusión es considerado uno de los más siniestros y peligrosos del país. Allí se ha llegado a comprobar una inusual relación entre policías y detenidos con jueces y fiscales que trabajan en una verdadera corporación. Se estima que en la cárcel de Palmasola existen unos 3.400 reos, superando de lejos el nivel de acogida que tiene el penal. A pesar de la división que se ha hecho para separar a la población penitenciaria, se sabe que el lugar más peligroso es el sector denominado Chonchocorito, que ha sido bautizado con ese nombre en alusión a la cárcel de máxima seguridad de La Paz. El resto de secciones: PC3 y PC4 son secciones de régimen abierto; "el barrio", la de mujeres está ubicado en el perímetro de Palmasola; PC5 para enfermos contagiosos y el PC6 para los llamados VIP (presos por pensiones o asistencia familiar, jueces o fiscales corruptos, policías ladrones, etc.).

De acuerdo testimonios de ex reos de ese centro de reclusi√≥n no hay secciones seguras en la c√°rcel de Palmasola. "Se ha establecido un sistema de regencia, estructurado como una especie de polic√≠a interna, que tiene potestades punitorias, correccionales y¬† juzgadoras. En muchas ocasiones est√° polic√≠a ha dictaminado la pena de muerte dentro del penal a internos que cometen infracciones. Una de las m√°s comunes es la violaci√≥n de ni√Īos y ni√Īas que viven con sus padres al interior del penal. Este cuerpo juzgador decide la hora y el lugar de ejecuci√≥n. Se trata de un rito que lo ejecutan todos los reos, convirtiendo este acto violento y criminal en un culto a la muerte.¬† Generalmente las ejecuciones se realizan en la cancha del penal en horas de la noche para evitar que el espect√°culo macabro sea presenciado por los ni√Īos que viven en el penal".

Hace poco se dio a conocer a trav√©s de varios medios de difusi√≥n im√°genes de la fiesta del cumplea√Īos de uno de los detenidos en el sector denominado Chonchocorito. Una de las excusas de la gobernaci√≥n fue que la fiesta en la que participaron presos VIP se hab√≠a consumado durante la anterior administraci√≥n. Nadie quiso asumir responsabilidad por el ingreso de prostitutas que desfilaron en una pasarela semi-desnudas ante la algarab√≠a y entusiasmo de los reos.

El r√©gimen abierto en la c√°rcel de Palmasola es como un barrio humilde de la periferia de Santa Cruz. Sobresalen algunos departamentitos que son habitados por quienes poseen recursos, as√≠ como dormitorios con ba√Īos privados y algunos dormitorios tipo tambo. Todos estos conjuntos habitacionales tienen due√Īo. Hay propietarios que llegan a¬† tener hasta 17 cuartos o 6 departamentos, generalmente son los llamados treinta√Īeros (condenados a 30 a√Īos) que se las "buscan" alquilando cuartos, televisores, acondicionadores de aire, ventiladores, planchas, etc.

Las visitas a la c√°rcel de Palmasola est√°n oficialmente programadas los d√≠as¬† jueves s√°bado y domingo pero no se respetan las normas incorporadas en el reglamento. Las visitas a los reos suceden todos los d√≠as a un costo de 10 bolivianos que es cobrado en la puerta de la c√°rcel por la guardia. El n√ļmero de visitas nunca es menor a 100 personas y puede llegar en d√≠as especiales hasta 500. As√≠ tambi√©n, los enseres y electrodom√©sticos que se ingresan tienen su costo o "peaje" en la reja. Ingresar un televisor cuesta 150 bolivianos, el de una cocina equivale a 100 bolivianos. "Todos estos elementos tiene ¬īaduana¬ī", de acuerdo a la versi√≥n de un ex detenido en Palmasola. "En s√≠ntesis, se podr√≠a decir que el reo al momento de llegar al penal se transforma en una mercanc√≠a valiosa para los encargados de la c√°rcel p√ļblica, sino paga US $1000, que van a manos de los altos mandos del penal, el reci√©n llegado es trasladado al sector de Chonchocorito, ¬īdirecto al bote¬ī, con todas las desgracias que este hecho conlleva para un detenido que por desgracia es trasladado a Palmasola. Humillaciones y vej√°menes de los ¬īangelitos¬ī. Los¬† polic√≠as dan a elegir entre plata o sufrimiento", narra el testimonio.

Otro de los grandes negocios en las que se han convertido las c√°rceles y no solamente en Santa Cruz, sino en el resto de los recintos de reclusi√≥n del pa√≠s, es el monto que el Estado destinada para los pre-diarios de la poblaci√≥n penal. Se calcula que es de 8 bolivianos, que no alcanza para cubrir las necesidades de alimentaci√≥n b√°sicas. "Es el pre-diario que se destina para pocos reos, ya que los que tienen dinero, al menos en Palmasola, consumen alimentos ofrecidos en los diversos restaurantes, pensiones y peque√Īos snacks que existen en este gran barrio llamado r√©gimen abierto". El pre-diario, aseguran, es un negocio entre los proveedores, polic√≠as y la regencia.

Este panorama de indefensión en el que viven los internos en las cárceles del país, ha motivado muchas veces declaraciones de las autoridades que han expresado su deseo de construir nuevos y más modernos establecimientos carcelarios en los que además de la condena, el interno tenga la posibilidad de una reinserción social cuando obtenga su libertad. Pero estas declaraciones tropiezan  con el reducido presupuesto que el Estado destina a una población penitenciaria cada vez más numerosa, violenta y la penosa elección como operadores de justicia de un grupo de profesionales poco capacitados para enfrentar el desafío con pudor.

Fiscales, jueces y ladrones

El gran negocio de la actual administración de justicia. Cómo se define  la suerte de los procesados por la comisión de delitos. Nadie asegura que cambiará con las elecciones judiciales que se celebraron en el mes de octubre pasado.

El disparo de un arma de fuego que estuvo a punto de perforarle el cr√°neo al gobernador de Santa Cruz, Rub√©n Costas, fue el atenuante m√°s serio que devel√≥ el rostro oculto de la actividad delincuencial en esa ciudad y en el resto del pa√≠s. Semanas m√°s tarde de ese hecho, la Gobernaci√≥n cruce√Īa y el Gobierno central celebraron una cumbre de la Seguridad Ciudadana para contrarrestar el crecimiento de la delincuencia en las principales capitales de Bolivia. Entonces salieron a luz temas como que el 90% de la violencia es generada desde la c√°rcel. "Desde all√≠ se maneja, mueve y organiza el gran negocio de la delincuencia", dijo en off un alto jefe policial que particip√≥ del evento celebrado en Santa Cruz. Ese dato movi√≥ una serie de reflexiones sobre el estado de las c√°rceles y la colusi√≥n que existe entre jueces, fiscales y delincuentes. "Las c√°rceles se han convertido en verdaderas salas de espera; donde jueces y fiscales le ponen precio a la libertad en base a los miles de resquicios legales a nombre de la mal llamada ¬īprisi√≥n preventiva¬ī que es resultado de las famosas audiencias cautelares", dijo el abogado William Paniagua.

Se conoció, por ejemplo que en la cárcel de Palmasola la mayoría de los internos poseen hasta dos teléfonos y que una de las grandes concentraciones de aparatos celulares en Santa Cruz está en ese centro de reclusión. Las requisas sorpresa no encuentran resultado porque los presos son los primeros en enterarse. La policía de los internos tiene información anticipada que permite el ocultamiento de todos los artículos suntuarios ingresados a la cárcel con el consentimiento policial. "Este es un negocio que involucra una larga cadena de protección en la que hay jueces, fiscales, policías y regentes en el propio penal", dijo el mismo abogado.

Para nadie es un secreto en Santa Cruz, que los atracos, asesinatos y robos agravados de veh√≠culos son organizados desde Palmasola. "Miles de ciudadanos que sufren el robo de sus movilidades de lujo, acuden a Palmasola a dejar el monto en ¬īcrudo¬ī de la extorsi√≥n para recuperarlos; los operadores de robos y atracos son ex reclusos que han obtenido su libertad gracias a las "medidas sustitutivas". Esta descomunal deformaci√≥n tiene, seg√ļn el mismo abogado or√≠genes en el Nuevo C√≥digo de Procedimiento Penal vigente desde el a√Īo 2001. "A 11a√Īos de su vigencia este sistema ha colapsado por el grado de corrupci√≥n en los administradores de justicia y su poca formaci√≥n profesional. Este sistema deja en manos del fiscal la libertad o cautela del ciudadano, ya sea por su detenci√≥n o por medidas sustitutivas a la detenci√≥n".

Los abogados profesionales acuden al expediente de la elección de jueces y fiscales para criticar el sistema aunque no están seguros que cambiará con las elecciones que se han anunciado para el próximo mes de octubre.

"La población desconoce cómo se está administrando la justicia, sabe que deberá acudir a emitir su voto pero no sabe quiénes son verdaderamente sus representantes. Por donde se mire la situación es compleja porque determina en grado de seguridad  en la que viven los ciudadanos de un determinado lugar".

Una radiograf√≠a de esta situaci√≥n es expuesta por un profesional del derecho que prefiere no revelar su identidad. Dice: "En los √ļltimos 11 a√Īos ha surgido una camada de administradores de justicia en materia penal con una prosperidad econ√≥mica sin l√≠mites. Existe ostentaci√≥n en muchos de ellos, son due√Īos de negocios pr√≥speros y propietarios de mansiones en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Los √ļnicos beneficiados son estas autoridades con el actual Sistema penal y muchos delincuentes que encontraron en Bolivia un para√≠so para cometer sus fechor√≠as. Cometen sus il√≠citos y seg√ļn negocien con los administradores de justicia obtienen sui libertad y siguen delinquiendo porque el actual Sistema Penal les garantiza sus beneficios y derechos".

El pasado 6 de julio se destap√≥ finalmente un hecho que confirm√≥ un secreto a voces. Fue detenida la jueza Segunda de Instrucci√≥n en lo Penal de El Alto, Jenny Prado, acusada de corrupci√≥n, prevaricato, resoluciones contrarias a la Constituci√≥n e incumplimiento de deberes. Sus oficinas fueron precintadas por instrucciones de la Corte Superior del Distrito de La Paz. La polic√≠a cumpli√≥ con esa disposici√≥n y remiti√≥ a la detenida a celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC). El presidente de la Corte Williams Alave se√Īal√≥ que¬† "lo extra√Īo e irregular es que varias personas de alta peligrosidad han sido liberadas d√≠a tras d√≠a en las audiencias establecidas sin respetarse plazos ni los procedimientos judiciales".

La autoridad judicial se√Īal√≥ que en contra de Prado existen al menos 33 denuncias. En la intervenci√≥n dispuesta a las oficinas de la jueza se encontraron elementos probatorios de su relaci√≥n con la liberaci√≥n de reos peligrosos. Prado fue conducida con estrictas medidas de seguridad a la FELC-C, pero la imputada eludi√≥ en todo momento declaraciones a los medios de prensa y se acogi√≥ al derecho del silencio. Se sabe que Prado habr√≠a favorecido a delincuentes que hace unos 5 meses cometieron delitos de asalto a mano armada en la ciudad de El Alto. Los imputados en la comisi√≥n de ese delito, entre ellos bolivianos, peruanos y colombianos fueron beneficiados con la cesaci√≥n a la "detenci√≥n preventiva" ordenada por la jueza.

El Ministerio de Gobierno tambi√©n ya present√≥ una querella contra la jueza Karina Baera M√°rquez, tambi√©n de El Alto, por haber liberado a tres delincuentes. Las autoridades del Ejecutivo manifestaron que ejercer√°n control de los procedimientos para evitar que estos hechos se repitan, ya que est√° en juego la seguridad ciudadana que, seg√ļn dicen desde altas esferas de Gobierno, se ha convertido en una de las prioridades de la actual administraci√≥n. "Los fiscales y jueces corruptos ser√°n sancionados con toda rigurosidad", se dijo desde instancias del Poder Ejecutivo.

Los abogados destacan que se requiere una exhaustiva revisi√≥n al control del sistema judicial para calificar y evaluar la calidad y formaci√≥n profesional de los elegidos como operadores de justicia y a los miembros¬† del Ministerio P√ļblico. Opinan que la Asamblea Legislativa deber√≠a no solo encargarse de calificar las hojas de vida de los concurrentes a cargos en el Poder Judicial, sino hacer una detallada investigaci√≥n sobre su patrimonio "para evitar que m√°s jueces, fiscales y polic√≠as incurran en actos il√≠citos como ha quedado demostrado con la detenci√≥n de varias autoridades que administran el nuevo sistema penal".