Costa Rica, refugio de venezolanos
Por: El País Lunes, Abril 14, 2014-Hrs.
Los Pitiyankees, equipo de baseball venezolano en Costa Rica.

Un recorrido por el centro comercial Multiplaza en el oeste de San Jos√© indica que alguien nuevo ha llegado a Costa Rica. El acento venezolano brota en la mesa de los restaurantes o en los probadores de las tiendas de esta mole instalada en el cant√≥n adinerado de Escaz√ļ, al que la nueva comunidad de inmigrantes le llama con algo de humor: "Escazuela".

Son casi 20.000 venezolanos, seg√ļn los l√≠deres de la colonia, compuesta en su mayor√≠a por disidentes del chavismo. La cifra de residentes reportada por la Direcci√≥n de Extranjer√≠a costarricense lo deja en 5.000 y el consulado de Venezuela, menos, pero ning√ļn registro niega que los venezolanos sean ahora m√°s que hace 10 a√Īos. Y la realidad tampoco: hay negocios peque√Īos o grandes inversiones, sobre todo inmobiliarias. Hay una comunidad que presiona al gobierno costarricense, que ha evitado tomar posici√≥n m√°s all√° de llamar al di√°logo y abogar por la no violencia. Hay un equipo de softbol en la liga costarricense que se llama "Pitiyankees".

"Ch√°vez nos llam√≥ as√≠ a los que nos oponemos a √©l y salimos a buscar d√≥nde vivir. En se√Īal de protesta nos apropiamos del t√©rmino en el 2008", cuenta C√©sar Vargas, encargado del cuadro de softbol compuesto casi todo por venezolanos que llegaron a Costa Rica despu√©s de las pol√≠ticas socialistas aplicada por el presidente Hugo Ch√°vez, que tom√≥ el poder en 1999. Entonces los residentes venezolanos eran menos de 450 en este pa√≠s, pero ahora est√°n multiplicados por diez, seg√ļn los conservadores registros oficiales, con un repunte en este febrero y marzo por el recalentamiento pol√≠tico en Venezuela, de acuerdo con dirigentes de la comunidad.

"Ha sido evidente. Est√°n llegando solos o con la familia ahora que las cosas en Venezuela llegaron al extremo de los extremos, pesar de que las condiciones son m√°s dif√≠ciles para poder salir y para poder instalarse aqu√≠", dijo a EL PA√ćS Eduardo Velasco uno de los dirigentes de la colonia. Predominan profesionales de clase media o media-alta, con dinero para invertir en negocios o al menos para manejarse en un pa√≠s donde el costo de la vida espanta a los migrantes sin dinero.

Los l√≠deres de la colonia sostienen que hay m√°s venezolanos en Panam√°, con m√°s de 30.000. La cercan√≠a, la facilidad de vuelos y el din√°mico sector financiero son imanes para los emigrantes venezolanos, pero resaltan que Costa Rica tiene semejantes posibilidades de invertir en negocios y con niveles de calidad de vida que ellos resumen f√°cil: "ch√©vere con pura vida", en referencia a las expresiones positivas de venezolanos y costarricenses. Muchos aqu√≠ han estado ya en Miami, mayor destino de emigrantes venezolanos, o en Espa√Īa. O tienen familiares all√≠. O van y vienen a menudo.

"En el 2003 sal√≠ de Venezuela porque vi la que se ven√≠a y yo tengo nacionalidad espa√Īola. Me establec√≠ en Barcelona y pas√© bien, pero se vino la crisis en Espa√Īa y decid√≠ buscar otro destino. Unos amigos me dijeron que ac√° se pod√≠a vivir bien y aqu√≠ estoy muy contento", cuenta Ricardo Mas, que trabaja en una empresa de transportes y como pasatiempo hace de c√°tcher de los Pitiyankees.

Las complicaciones para salir de Venezuela han aumentado. El vuelo diario regular de Caracas a San José está por suspenderse, dijo el dirigente Víctor Quintero. Eso encarece los billetes y se suma a las restricciones en el disponible de dinero en efectivo para sacar de Venezuela. A Costa Rica pueden entrar sin necesidad de visa y permanecer 30 días. Algunos agotan el período, salen del país y vuelven a entrar. Otros piden residencia y otros, refugio político.

Las solicitudes de refugio tambi√©n aumentaron en los √ļltimos dos meses. En el mes de febrero 20 peticiones de venezolanos, una cantidad id√©ntica a la registrada en todo el a√Īo 2013. Es la segunda nacionalidad en solicitar esta categor√≠a migratoria, despu√©s de los colombianos, que llegan a Costa Rica sobre todo por razones de seguridad civil. "En los √ļltimos a√Īos recibimos solicitudes mayoritariamente de colombianos y cubanos, pero hechos como los de Venezuela pueden cambiar las cosas", contest√≥ Kathya Rodr√≠guez, directora de Migraci√≥n y Extranjer√≠a.

Las posibilidades de aprobaci√≥n de refugio rondan el 10%. Esa es la tasa de aceptaci√≥n vigente en los √ļltimos a√Īos en este pa√≠s reconocido por su tradici√≥n de refugio. Es el m√°s abierto a otorgarlos en Am√©rica Latina, seg√ļn Rodr√≠guez. Aqu√≠ viven en calidad de refugiados militares opositores a Ch√°vez, algunos de los que participaron en el intento de golpe de estado de 2002. Son parte de los vecinos de 'Escazuela', aunque no de los electores registrados ante el Consulado, mayoritariamente opositores; en los comicios de octubre del 2012 Ch√°vez obtuvo aqu√≠ solo 35 votos, frente a 1.078 de Henrique Capriles.

La posibilidad de otorgar el refugio no depende en principio de la posición del gobierno. "Se analiza cada caso individual, independientemente de si Costa Rica apoya una posición política determinada", explica la Directora de Migración. Costa Rica no apoya a nadie de manera explícita en Venezuela. O sí, apoya a ambas partes. Deplora la violencia sin mencionar su origen, aboga por el diálogo y subraya su respeto por los asuntos internos de terceros países.

"Claro que queremos m√°s firmeza de un pa√≠s como Rica, pero entendemos que hay asuntos de conveniencia y que do√Īa Laura Chinchilla se va en mayo. Al menos s√≠ sentimos en Luis Guillermo Sol√≠s (nuevo presidente electo) que est√° verdaderamente preocupado y podr√≠a tomar una posici√≥n m√°s proactiva, aunque pareciera incre√≠ble por ser de un partido m√°s de izquierda (Partido Acci√≥n Ciudadana, PAC, socialdem√≥crata)", opin√≥ Quintero, quien lider√≥ un encuentro de la comunidad venezolana con el expresidentes √ďscar Arias, quien a mitad de febrero critic√≥ con dureza al gobierno de Maduro.

Tampoco dependen mucho de las declaraciones pol√≠ticas. La comunidad tiene un grupo en Facebook donde hace convocatoria, busca negocios y ofrecen cambiar 'lechugas' (d√≥lares). Coinciden en centros de recreo en Escaz√ļ, en las calles de sus proyectos inmobiliarios o en reuniones de negocios. A veces se juntan tambi√©n para animar a los Pitiyankees, orgullosamente opositores.