Bolivia, el segundo país más corrupto de AL
Por: Infobae Lunes, Abril 14, 2014-Hrs.

Cómo hicieron Chile y Uruguay para ser los países menos corruptos

Distintos estudios internacionales muestran que son, con mucha ventaja, los más respetuosos de la ley en América Latina. Lasdiferencias con el resto

A siete de cada diez haitianos alguna autoridad civil o policial le pidi√≥ un soborno durante 2012, seg√ļn revela la √ļltima edici√≥n del Bar√≥metro de las Am√©ricas que realiza el Proyecto Opini√≥n P√ļblica de Am√©rica Latina (LAPOP, por sus siglas en ingl√©s), con sede en la Universidad de Vanderbilt.

En Bolivia, el segundo país más corrupto de la región para este sondeo, un 44,8% asegura haber sido víctima de cohecho. La media latinoamericana ronda el 20 por ciento.

En el otro extremo, sólo 5,8 de cada 100 chilenos se vieron expuestos a este delito. La proporción es equivalente a la de Estados Unidos y se ubica apenas dos puntos por encima de Canadá, uno de los países con instituciones más consolidadas del mundo.

No muy lejos queda Uruguay, el segundo más honesto. El 8,2% reconoció haber sido extorsionados por alguna autoridad.

El Bar√≥metro no es el √ļnico estudio que destaca a estos dos pa√≠ses por sobre el resto.

"Si miramos el √ćndice de Percepci√≥n de la Corrupci√≥n de Transparencia Internacional, que es la encuesta m√°s completa, hay dos pa√≠ses que claramente despuntan favorablemente. Uno es Chile y el otro es Uruguay. Ambos est√°n por encima de la media e incluso mejor que algunas naciones desarrolladas", dice aInfobae el abogado peruano Jos√© Carlos Ugaz S√°nchez Moreno, consultor internacional en pol√≠ticas contra la corrupci√≥n.

Uruguay aparece en el puesto 19 a nivel mundial del ranking 2013 de la ONG, con 73 puntos (100 es el máximo posible, que supondría la virtual ausencia de corrupción). Tres puestos más abajo está Chile, con 71 puntos.

Ambos est√°n mejor posicionados que pa√≠ses desarrollados como Francia, Espa√Īa, Italia y Austria. Les sacan casi 30 puntos de ventaja al resto de los latinoamericanos mejor posicionados, Cuba y Brasil.

Seg√ļn Transparencia Internacional, los que tienen mayores niveles de corrupci√≥n son Hait√≠ y Venezuela, que apenas suman 19 y 20 puntos respectivamente.

"Curiosamente -contin√ļa S√°nchez Moreno-, Chile limita con Per√ļ y Argentina, que tienen muchos problemas de corrupci√≥n. Una primera pregunta es c√≥mo pa√≠ses vecinos, con historias comunes, terminan teniendo performances tan diferentes".

América Latina, una región corrupta

"Un problema grande es la falta de coordinaci√≥n entre las distintas instituciones del Estado. No se puede tener una investigaci√≥n de corrupci√≥n si no hay cooperaci√≥n entre la contralor√≠a p√ļblica, las fiscal√≠as y el poder judicial. Si se manejan apartadas es muy dif√≠cil que un juez pueda de verdad examinar cuentas bancarias y transacciones econ√≥micas", explica Luis Salas, director del Centro de Administraci√≥n de Justicia de la Universidad de Florida, en di√°logo con Infobae.

"Tiene que ver con la debilidad institucional. No hemos tenidoinstituciones debidamente estructuradas, con un servicio civil profesionalizado. El clientelismo ha fomentado el intercambio de favores. Unaburocracia ineficiente que se mueve seg√ļn los turnos pol√≠ticos genera nichos de corrupci√≥n muy altos, porque no ha habido tampoco un orden administrativo", dice S√°nchez Moreno.

Una consecuencia de la debilidad de las instituciones es que los gobiernos pueden arrasar con ellas. Al reducir a su mínima expresión a los organismos de control, se vuelve muy difícil investigar hechos de corrupción.

La falta de autonom√≠a del poder judicial en relaci√≥n al poder pol√≠tico termina haciendo casi imposible que un funcionario p√ļblico sea condenado por defraudar al Estado.

"Uno de los factores que más ha contribuido al desarrollo de la corrupción es la impunidad, que se genera cuando no hay sanción. Ni de las autoridades que deben investigar, como son la policía, las fiscalías y la justicia, ni de las contralorías, que son muy ineficientes, cuando no están directamente digitadas por el poder político", explica Sánchez Moreno.

La impunidad refuerza la corrupción porque los políticos deshonestas obtienen enormes ventajas frente a los que se someten a las reglas. A la larga, esa competencia desigual lleva a una naturalización de estas prácticas, que en algunos casos se vuelven casi inevitables para tener éxito política.

Cuando el Estado no cumple su funci√≥n, la √ļltima instancia que queda son los controles externos. "Un factor determinante -dice Salas- es lo fuertes o d√©biles que son los medios de comunicaci√≥n y las ONG, que son los vigilantes de la probidad de los gobiernos. Si son d√©biles, la cultura de corrupci√≥n va a estar muy activa"..