G7 sin Rusia, que ocupa el centro de su agenda
Por: Eduardo Febbro - P√°gina 12 Jueves, Junio 05, 2014-Hrs.

Por primera vez en los √ļltimos 17 a√Īos habr√° un ausente de marca: el presidente ruso Vladimir Putin. La crisis que se desat√≥ en Ucrania luego de la anexi√≥n de Crimea por parte de Rusia llev√≥ a que la cumbre del G-7 que se celebra en Bruselas se lleve a cabo sin la presencia del mandatario ruso. En realidad, este megaespect√°culo de pol√≠tica internacional deb√≠a haber tenido lugar en la ciudad rusa de Sochi y su nombre era "la cumbre del G-8". Pero la trama Ucrania redujo el G-8 a G-7 y la sede se traslad√≥ de Rusia a Bruselas. La ausencia f√≠sica de Putin est√° ampliamente compensada por el espacio que ocupa el presidente ruso en esta reuni√≥n previa a la celebraci√≥n del septuag√©simo aniversario del desembarco de las tropas aliadas en Normand√≠a (6 de junio), donde Putin s√≠ estar√° presente. Herman van Rompuy, el presidente del Consejo Europeo, ya adelant√≥ que el tema de "Ucrania es la prioridad de la agenda". H√°bil como pocos, Vladimir Putin pas√≥ por el interciso de los medios para ser un protagonista bien presente. En una entrevista con el mandatario ruso difundida por el canal franc√©s TF1, Vladimir Putin despleg√≥ su estrategia, apunt√≥ la responsabilidad de los europeos en la crisis actual y no excluy√≥ entrevistarse en Francia con el nuevo presidente de Ucrania, Petro Poroshenko: "No cuento con evitar a nadie y hablar√© con todo el mundo", dijo el jefe del Estado.

En cuanto al tema central de la cumbre del G-7, es decir, Ucrania y las acusaciones expansionistas que pesan sobre Mosc√ļ, Vladimir Putin aclar√≥: "No estamos contemplando apoyar al nacionalismo ruso ni reconstituir un imperio. Espero que no haya una segunda fase de Guerra Fr√≠a". El mandatario apareci√≥ muy locuaz, puntual y hasta agresivo en sus respuestas. Putin trat√≥ a los norteamericanos de mentirosos y neg√≥ toda intervenci√≥n rusa en Ucrania, concretamente al Este de la rep√ļblica donde los separatistas rusos tomaron el poder. Seg√ļn dijo en la entrevista, "no hay militares rusos en Ucrania. Los norteamericanos mienten: no hay personal militar ruso en Ucrania y nunca lo hubo". Cuando se le pregunt√≥ qu√© pensaba sobre las declaraciones de la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, que compar√≥ los m√©todos de Putin con los de Hitler, el presidente dijo: "Hillary Clinton nunca fue muy sutil con sus declaraciones (...) Es preferible no debatir con las mujeres". Por √ļltimo, Putin hizo responsable a Europa de la fase actual de la crisis Ucrania por haber querido que Kiev firmara con Bruselas un acuerdo de libre cambio. "En vez de mantener con nosotros ese debate por medio de v√≠as leg√≠timas y diplom√°ticas, nuestros amigos europeos y norteamericanos apoyaron una revuelta armada anticonstitucional contra el poder."

Lo cierto es que los l√≠deres del G-7 s√≠ debaten en Bruselas sobre las estrategias comunes o poco comunes a adoptar frente a Mosc√ļ luego de la bater√≠a de sanciones aplicadas por Europa y Estados Unidos contra Rusia. El presidente norteamericano, Barack Obama, est√° en Europa estrenando su nuevo juguete imperial de dominaci√≥n del mundo a trav√©s de alianzas internacionales sin recurso autom√°tico a la fuerza militar.

No caben dudas de que el presidente norteamericano encontró un límite inmediato a esa idea de coalición. La dependencia energética de Europa ante el suministro de gas procedente del Cáucaso es capaz de ablandar las alianzas más aguerridas. La cumbre del G-7 estará envuelta de una retórica fuerte, pero los hechos pueden ser limitados como lo demuestra la no anulación de la venta de dos barcos franceses portahelicópteros a Rusia. La canciller alemana, Angela Merkel, volvió a repetir que "no queremos nuevas sanciones. Queremos una cooperación estrecha con Rusia, pero si las nuevas sanciones son inevitables las adoptaremos de manera unánime".

Este hilo de antagonismos verbales va acompa√Īado de una fuerte actividad de consenso diplom√°tico para evitar escaladas y m√°s sanciones que podr√≠an hacer que los sancionados sean en realidad los sancionadores. El presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, y el responsable de la Comisi√≥n Europea, Jos√© Manuel Barroso, apoyaron la exploraci√≥n de "posibilidades pol√≠ticas y diplom√°ticas" para superar la crisis sin que se recurra a nuevos escarmientos. Ucrania es el equivalente a una cuadratura del c√≠rculo para los aliados de Washington. La dependencia energ√©tica de Europa limita el alcance de cualquier medida de fuerza, tanto m√°s cuanto que ni siquiera los mismos pa√≠ses europeos est√°n de acuerdo con la utilidad de las sanciones. Por otra parte, la situaci√≥n de Ucrania es una cat√°strofe: es un Estado casi quebrado, con una guerra separatista en el Este, con una deuda enorme con Rusia por el gas que consume, supeditada a los fondos que Europa y el Fondo Monetario Internacional podr√≠an suministrarle a cambio de la ya ultra sacrificial metodolog√≠a de los organismos de cr√©dito internacionales: ajustes, reformas, compresi√≥n del gasto. Seg√ļn datos de la Agencia Internacional de la Energ√≠a, Europa produce el 6 por ciento de la energ√≠a mundial pero consume el 14 por ciento. El gas representa una cuarta parte de la energ√≠a que se consume dentro de la UE. De esa cuarta parte, un tercio sale de Rusia y de ese porcentaje la mitad circula a trav√©s de Ucrania. EL G-7 debe sortear muchas dependencias mutuas y ajenas antes de estar en plenas condiciones de doblegar a Mosc√ļ.