Crisis en Espa帽a por la ley del aborto
Por: P谩gina 12 Mi茅rcoles, Septiembre 24, 2014-Hrs.

La reforma del gobierno conservador que suprim铆a casi totalmente el derecho al aborto, criticada por la izquierda y la derecha espa帽ola, fue retirada, provocando la inmediata dimisi贸n de su art铆fice.

El ministro de Justicia espa帽ol, Alberto Ruiz-Gallard贸n, renunci贸 ayer a su cargo y afirm贸 que deja la pol铆tica luego de que se retirara la pol茅mica reforma de la ley del aborto que le encargara el presidente del gobierno, Mariano Rajoy. Ruiz-Gallard贸n present贸 su dimisi贸n en una multitudinaria rueda de prensa en la que adelant贸 que dejar谩 su banca en el Congreso de los Diputados y que abandonar谩 sus responsabilidades en la direcci贸n del Partido Popular (PP). El lugar del ministro renunciante ser谩 ocupado por el secretario de Estado de Infraestructuras, Rafael Catal谩 Polo. Rajoy comunic贸 al rey Felipe VI el relevo al frente del Ministerio de Justicia, cuya direcci贸n ser谩 asumida hasta la toma de posesi贸n del nuevo ministro por la vicepresidenta del Gobierno, Soraya S谩enz de Santamar铆a.

La reforma del gobierno conservador que suprim铆a casi totalmente el derecho al aborto, criticada por la izquierda y la derecha espa帽ola, fue retirada, provocando la inmediata dimisi贸n de su art铆fice, el ministro de Justicia. Fue Rajoy quien, ante los micr贸fonos de los periodistas, en un acto oficial, anunci贸 la salida del pol茅mico texto. "En este momento, yo, como presidente del gobierno, creo que he tomado una decisi贸n que es la m谩s sensata", afirm贸, reconociendo los desacuerdos. "Lo que no podemos tener es una ley que cuando llegue otro gobierno la cambia al medio minuto", subray贸.

Gran promesa electoral del conservador PP antes de llegar al poder a fines de 2011, la reforma hab铆a sido aplazada en varias ocasiones. Responsable del texto, Gallard贸n, de 55 a帽os, representante del ala m谩s conservadora del partido, present贸 su renuncia al cargo y a la pol铆tica tras 30 a帽os de carrera, ocho de ellos lo tuvieron como alcalde de Madrid, entre 2003 y 2011. "Es mi obligaci贸n reconocer que no he tenido la capacidad para convertir este anteproyecto de ley en proyecto", afirm贸 el funcionario renunciante.

Al grito de "隆Aborto libre!", miles de personas se manifestaron en febrero en Espa帽a, secundadas por protestas en otros pa铆ses europeos como Francia y Gran Breta帽a contra el anteproyecto de Gallard贸n. "Nadie puede negar a nadie su derecho a ser madre ni tampoco nadie puede obligar a nadie a serlo", afirm贸 uno de los barones del Partido Conservador, Jos茅 Antonio Monago, presidente de la regi贸n de Extremadura, en el oeste del pa铆s, quien pidi贸 la suspensi贸n de la reforma.

Sin embargo, Rajoy precis贸 que contempla modificar el m谩s pol茅mico aspecto de la ley de 2010: el hecho de que las j贸venes de 16 o 17 a帽os puedan abortar sin el consentimiento de sus padres. Esto no impidi贸 que los grupos proabortistas celebraran la retirada del proyecto. "Estamos volviendo un poco adonde nunca debimos dejar de estar: al marco europeo en el que se respeta la decisi贸n de la mujer y sobre todo donde el aborto se hace en condiciones seguras e igualitarias", afirm贸 la portavoz de la plataforma Decidir Nos Hace Libres, Isabel Serrano.

Feministas y m茅dicos hab铆an advertido que una ley restrictiva empujar铆a a ciertas mujeres a viajar al extranjero para interrumpir su embarazo, mientras que otras, con menos recursos, estar铆an abocadas a abortos ilegales sin garant铆as para su salud. "Es un triunfo de todas las mujeres", afirm贸 Carmen Mont贸n, secretaria de Igualdad del Partido Socialista. Por su parte, los grupos antiabortistas, que el domingo hab铆an movilizado a miles de personas en Madrid, denunciaron una traici贸n del PP y llamaron a no volver a votarlo. "Vamos a hacer todo lo posible para que Rajoy sufra esta decisi贸n", afirm贸 Nicol谩s de C谩rdenas, portavoz de Hazte O铆r. "Rajoy no es de fiar porque se reconoce incapaz de aprobar leyes que tengan permanencia", consider贸 G谩dor Joya, vocero de Derecho a Vivir. Seg煤n un sondeo publicado en enero por el diario El Mundo, s贸lo el 31,6 por ciento de los votantes del PP aprobaba la reforma que impulsaba Gallard贸n.