Cumbre de las Américas: el deshielo entre Cuba y EEUU
Por: El País Miércoles, Abril 08, 2015-Hrs.

Ra√ļl Castro llega a Panam√° reforzado por el proceso abierto con Washington

Al presidente cubano Ra√ļl Castro, las puertas le esperan abiertas de par en par en Panam√°. Su presencia, que significa el regreso casi pleno de Cuba al hemisferio occidental, era una demanda firme de la regi√≥n. La Cumbre de las Am√©ricas 2015 no se habr√≠a celebrado sin la isla. Ese fue el mensaje un√°nime de los mandatarios latinoamericanos y caribe√Īos al presidente estadounidense, Barack Obama, en la √ļltima cita continental, en Cartagena de Indias (Colombia) en 2012.

Tres a√Īos m√°s tarde, Castro no solo estar√° presente, sino que ha iniciado con Obama¬†un proceso de normalizaci√≥n de relaciones tras m√°s de 50 a√Īos de enfrentamiento pol√≠tico que ni los mayores defensores de la presencia de Cuba en Panam√° podr√≠an haber imaginado. Ra√ļl Castro llega a Panam√° "con la cabeza alta", sostiene Jorge Dom√≠nguez, especialista en Am√©rica Latina de la Universidad de Harvard. No en vano ha logrado que un presidente estadounidense reconozca p√ļblicamente que la pol√≠tica de EE UU en Cuba ha fracasado, "algo que su hermano Fidel nunca logr√≥" en medio siglo, recuerda.

A casi cuatro meses de que el acercamiento echara a andar, mucho queda por hacer.¬†El proceso de normalizaci√≥n ser√° largo y dif√≠cil y no acaba -m√°s bien apenas empieza- cuando los dos pa√≠ses reabran sus embajadas en La Habana y Washington, seg√ļn la jefa de las negociaciones estadounidense, Roberta Jacobson.

Pero para dos pa√≠ses que hicieron pervivir la Guerra Fr√≠a un cuarto de siglo m√°s despu√©s de la ca√≠da del Muro de Berl√≠n, los avances logrados antes de la cita paname√Īa -que sellar√° el proceso con la imagen de Castro y Obama sentados por primera vez en la misma mesa de di√°logo- han sido casi tan inimaginados como la foto que saldr√° de la cumbre. Aunque La Habana no ha hecho anuncios tan rimbombantes como cuando Washington flexibiliz√≥ en enero los viajes y las restricciones comerciales con la isla, Cuba ha continuado, discretamente, el proceso de reformas econ√≥micas iniciado antes del 17 de diciembre, fecha en la que se anunci√≥ el inicio del deshielo en las relaciones bilaterales. Lo que no es poco para una isla que durante d√©cadas mantuvo un r√≠gido statu quo, subraya Geoff Thale, especialista en Cuba del centro de an√°lisis Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA).

"Esto no va ser un toma y daca, un nosotros acabamos con la prohibición de viajes y vosotros liberalizáis el mercado", advierte. "Pero claramente hay procesos paralelos en marcha y hemos visto algunas reformas en la economía cubana. Eso tiene implicaciones para la descentralización política y una mayor apertura política", sostiene.

Pero no todo son celebraciones. Disidentes cubanos que tambi√©n viajan a Panam√° se encargar√°n de recordarles a los l√≠deres latinoamericanos las carencias democr√°ticas en una isla donde la situaci√≥n de derechos humanos tambi√©n sigue dejando mucho que desear, seg√ļn est√°ndares internacionales. Seg√ļn la Comisi√≥n Cubana de Derechos Humanos y Reconciliaci√≥n Nacional (CCDHRN), en marzo se registraron 610 detenciones arbitrarias por motivos pol√≠ticos, la cifra m√°s alta de los √ļltimos siete meses.

Para Thale, esperar que los Gobiernos latinoamericanos -"que se han pasado 55 a√Īos criticando a EE UU por Cuba"- vayan ahora a recriminar p√ļblicamente a la isla por la situaci√≥n de los derechos humanos es "poco realista". "No creo que vayan a reclamarle a Castro una gran apertura inmediata, pero espero y creo que hablar√°n de cosas muy espec√≠ficas, como un mayor acceso a la informaci√≥n, acabar con las detenciones arbitrarias... Seguramente lo har√°n de forma discreta, pero con gran probabilidad van a empezar a hacerlo en los pr√≥ximos a√Īos", conf√≠a el especialista.

Cuba no estará reintegrada totalmente en el hemisferio hasta que regrese a la Organización de Estados Americanos (OEA), de la que estuvo suspendida entre 1962 y 2009. Desde entonces, La Habana ha dejado claro que no está quiere regresar a un organismo que considera superado por organizaciones subregionales como la Celac o Unasur y que además le requeriría ratificar un documento como la Carta Democrática.