Cuba no logró crear el "hombre nuevo" que prometió el Che
Por: Regina Coyula / BBC Mundo Viernes, Junio 05, 2015-Hrs.
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Una de las premisas más atractivas de la revolución cubana de 1959 para un Tercer Mundo ansioso de paradigmas, fue sin dudas la perspectiva de un ser humano generoso, laborioso, culto y educado.

Ese Hombre Nuevo sería el resultado de escuelas nuevas que como cuna de nueva raza, con la combinación marxista y martiana del estudio y el trabajo, forjarían una personalidad ajena a los lastres de la educación burguesa.

Elaborado en serie, antepondría los intereses colectivos y tomaría el futuro por asalto para construir la sociedad superior.

Ret√≥rica atractiva y magn√≠ficas relaciones p√ļblicas internacionales nunca han faltado a este gobierno a lo largo de 56 a√Īos, pero¬†¬Ņy el Hombre Nuevo?

Muchas¬†refutaciones pueden hacerse a este experimento. La econom√≠a llenar√≠a vol√ļmenes, en especial los dedicados a la agricultura con √©nfasis en el caso de la agroindustria azucarera; pero en lo social, esa¬†educaci√≥n orientada a barrer el pasado ha dejado cicatrices muy feas y persistentes en la sociedad.

Con la devaluación de los viejos maestros formados que no se mostraran firmemente comprometidos con el "proceso"; el justo derecho a una educación universal y gratuita requirió de ingentes oleadas de nuevos profesores. Cientos de jóvenes llenos de fervor revolucionario dieron el paso al frente al llamado del magisterio.

La vocaci√≥n pod√≠a ser vista como rezago peque√Īo burgu√©s, as√≠, muchos que en circunstancias normales hubiesen optado por otra disciplina, se vieron frente a un alumnado apenas unos a√Īos menor que ellos mismos y muchos lo hicieron bien. Porque¬†en tiempos dif√≠ciles cada cual tiene su prueba definitiva.

La fila de los buenos maestros comenzó a clarear. Demasiadas exigencias y poco reconocimiento, comenzando por el salario. Un éxodo hacia otros horizontes obligó a la formación de nuevos maestros, cada vez más jóvenes, cada vez más improvisados.

Como si fuera poco, el Comandante en Jefe, que decidía lo mismo la distribución de la cerveza o la introducción del pastoreo intensivo, decidió reclutar maestros entre los recién egresados del preuniversitario, sobre todo para el déficit de maestros de la capital.

Una marea de jóvenes de otras provincias cuyos mediocres índices académicos les vedaron el acceso a una carrera universitaria, respondió al atractivo de vivir en La Habana, ganar un magnífico sueldo y evitar el Servicio Militar.

El Comandante decidió además que esos maestros impartirían todas las asignaturas. Los lectores que tengan una marcada inclinación hacia las ciencias o hacia las letras, podrán imaginar cómo serían las clases de las asignaturas no preferidas; y todos podrán imaginar cómo serían las clases en general, con sus dignas excepciones.

Pueden rastrear las cifras de los ex√°menes de ingreso a la Universidad, existe en internet una recopilaci√≥n de disparates escogidos; poseemos un preocupante n√ļmero de profesionales universitarios con errores ortogr√°ficos, y ojal√° la ignorancia de un m√©dico o de un ingeniero¬†solo tenga que ver con asuntos de ortograf√≠a. Muchos de estos profesionales balbucean ininteligiblemente por su mala dicci√≥n o leen haciendo pausas y equivoc√°ndose, pues ni leer de corrido logran.

Esta situación es el resultado de maestros apresurados y padres también formados por maestros apresurados. Ni en la escuela ni en la casa los patrones ayudan.

Pero,¬†¬Ņy el Hombre Nuevo? Nunca lleg√≥ a cuajar en ninguna Secundaria o Preuniversitario en el campo, donde la convivencia tuvo m√°s que ver con el matonismo carcelario que con el altruismo comunista.

Los hijos de aquellos egresados del experimento estudio-trabajo que se quedaron en Cuba, aprendieron a diferenciar el discurso p√ļblico y la opini√≥n privada,¬†a decir que s√≠ pensando en otra cosa...

A nuestro¬†Hombre Nuevo el concepto de libertad no le dice gran cosa, pero sus ojos se animan cuando le hablan del √ļltimo √Āifon, se anota subrepticiamente en la loter√≠a de visas con la esperanza de ganar y ha adoptado como filosof√≠a de vida la divisa de una cadena de tiendas en divisas:¬†lo m√≠o primero.

 

Regina Coyula es bloguera, activista de derechos humanos y crítica del gobierno cubano. Aunque reniega de las etiquetas, es considerada "disidente" en su barrio, por decir y escribir lo que piensa. Ella se considera una ciudadana crítica sin afiliación política.