Argentina: Scioli acaricia la victoria a un mes de las elecciones
Por: El País Viernes, Septiembre 25, 2015-Hrs.

La gran batalla para repartir el poder en Argentina afronta su recta final. Queda un mes para las elecciones presidenciales del 25 de octubre y las encuestas marcan que Daniel Scioli, el hombre designado a rega√Īadientes por Cristina Fern√°ndez de Kirchner como su sucesor, es el gran favorito. La clave para √©l es ganar en primera vuelta, porque en una segunda con todos los votos de la oposici√≥n unidos contra √©l correr√≠a muchos m√°s riesgos de derrota. Y las √ļltimas encuestas indican que lo tiene al alcance de la mano, aunque se le puede escapar por unas d√©cimas.

Mauricio Macri, afectado por un esc√°ndalo de contratos p√ļblicos de uno de sus fichajes estrella, el periodista deportivo Fernando Niembro, pero sobre todo por su imagen de representante de la derecha y de hijo de uno de los empresarios m√°s ricos del pa√≠s, no consigue subir lo suficiente. Scioli necesita superar el 40% y ganarle a Macri por m√°s de 10 puntos y las encuestas le colocan justo en esa situaci√≥n.

Macri no est√° logrando superar la barrera del 30% que necesita, seg√ļn los sondeos. De los cuatro publicados el fin de semana, tres dan a Scioli ganador en primera vuelta aunque con m√°rgenes m√≠nimos, de unas d√©cimas. El principal responsable es el propio Macri, que no remonta, pero tambi√©n Sergio Massa, el tercero en discordia, que resiste cerca del 20% y evita que Macri agrupe todos los votos de la oposici√≥n.

En este contexto favorable, Scioli, que en realidad apenas ha movido sus apoyos electorales desde las primarias de agosto, donde rozó el 39%, trata de que no pase nada hasta las elecciones y así poder ganar sin hacer ruido. Scioli lo ha pasado muy mal estas semanas, sobre todo con las inundaciones en Buenos Aires -es el gobernador de la provincia- y su polémico viaje a Italia, pero ha resistido y el escándalo en el entorno de Macri, que los macristas ven como una operación del Gobierno, le ha beneficiado.

Scioli no quiere correr ning√ļn riesgo. El Gobierno ha logrado que la econom√≠a, su gran preocupaci√≥n electoral, llegue de forma controlada, sin grandes sobresaltos, hasta este mes clave. Rodeado de pa√≠ses en plena turbulencia, como Brasil o Venezuela, Argentina sigue creciendo aunque solo ligeramente y subiendo los salarios al ritmo de la inflaci√≥n. La mayor√≠a de los expertos creen que los problemas quedan para el pr√≥ximo Gobierno, pero la estrategia de llegar hasta las elecciones como sea funciona.

En este contexto, Scioli tiene pr√°cticamente descartada su participaci√≥n en un debate presidencial que por primera vez en la historia de Argentina se hab√≠a organizado para el 4 de octubre. Su silla, con toda probabilidad, quedar√° vac√≠a. Su entorno est√° ofreciendo todo tipo de excusas p√ļblicas pero la realidad es que el candidato no quiere arriesgar.

Aun as√≠, un mes en la pol√≠tica argentina es una eternidad. Los expertos en encuestas se√Īalan que Argentina es uno de los pa√≠ses en los que el voto es m√°s vol√°til y se decide en los √ļltimos d√≠as. La ausencia de partidos fuertes y la mezcla ideol√≥gica que se da en muchos candidatos que hace a√Īos defend√≠an el neoliberalismo y ahora apuestan por aumentar el papel del Estado, como sucede con Daniel Scioli -que fue un fichaje de Carlos Menem, el gran promotor del neoliberalismo en Argentina en los 90- y Mauricio Macri -que viene de la derecha de este pa√≠s y criticaba las nacionalizaciones de los Kirchner que ahora defiende- explican esta escasa fidelidad de los votantes.

La inc√≥gnita se mantendr√° pues hasta el √ļltimo d√≠a y las operaciones pol√≠ticas para mover unos miles de votos que pueden ser decisivos se van a multiplicar. La econom√≠a est√° relativamente tranquila aunque la situaci√≥n es compleja y cada semana hay sobresaltos, sobre todo con la cotizaci√≥n del d√≥lar no oficial. El Gobierno se niega a devaluar en plena campa√Īa, por lo que los precios argentinos son los m√°s altos de la regi√≥n, pero la devaluaci√≥n de Brasil presiona cada d√≠a.

Rechazo al ajuste

En el mundo del poder, sobre todo empresarial, se ha instalado la idea de que Scioli ser√° el pr√≥ximo presidente. Y la gran inc√≥gnita consiste en saber si har√° un giro de la pol√≠tica econ√≥mica seguida por el kirchnerismo. √Čl, en p√ļblico, da s√≠ntomas de lo contrario. Pero ni siquiera los kirchneristas se f√≠an de un hombre al que han criticado siempre, aunque ahora han optado por defenderle porque era el √ļnico con posibilidades de ganar las elecciones.

Por si acaso, la presidenta y su entorno llevan meses preparando un escenario en el que Scioli tenga el m√≠nimo margen posible de deshacer su obra. El pasado mi√©rcoles se aprob√≥ en el Congreso un hito en esa estrategia de rodear a Scioli: una ley que impide vender ning√ļn activo empresarial en manos del Estado -algo pensado sobre todo para las empresas nacionalizadas, como YPF, los ferrocarriles, el agua o Aerol√≠neas Argentinas- si no se cuenta con dos tercios de los diputados.

Fern√°ndez de Kirchner lanza adem√°s cada d√≠a mensajes contra los que est√©n pensando en hacer un ajuste. "Los que quieren ajustar son los que nunca pasaron hambre", se√Īal√≥ el mi√©rcoles. Se refer√≠a a Macri, rico desde la cuna -Scioli tambi√©n lo es, aunque menos, y la propia Kirchner declara ahora una fortuna importante pero no naci√≥ en una familia rica- pero el mensaje contra el ajuste tambi√©n deja claro a su sucesor que cualquier tentaci√≥n en ese sentido ser√° rechazada por un kirchnerismo que est√° en fase de salida pero va a conservar un importante n√ļmero de diputados y est√° colocando a muchos de sus miembros en cargos intermedios de instituciones clave como el Banco Central.