Argentina: el giro de la clase media urbana que amenaza al kirchnerismo
Por: El País Jueves, Octubre 29, 2015-Hrs.
EFE

Mor√≥n est√° a solo 30 kil√≥metros del centro de Buenos Aires, pero no tiene nada que ver con la imagen t√≠pica de Argentina. No hay avenidas arboladas con fabulosos palacios afrancesados como en el centro de la capital. Ni campos llenos de vacas o soja. Tampoco est√° plagada de casas de chapa y ladrillo como las villas miseria que rodean la capital. Mor√≥n, con sus bingos, sus letreros de ne√≥n anclados en los 70, sus polos industriales y su tr√°fico infernal, es uno de los municipios de la periferia de Buenos Aires, donde se api√Īan 10 millones de personas, en su gran mayor√≠a de la clase media empobrecida con la crisis de 2001, recuperada en los a√Īos de bonanza del primer kirchnerismo y ahora con problemas importantes por una econom√≠a que no crece desde 2011. Y es ah√≠ donde se est√° produciendo el giro pol√≠tico argentino que ha dado un golpe enorme al kirchnerismo como puntal de la izquierda latinoamericana y amenaza con arrebatarle definitivamente el poder el 22 de noviembre para d√°rselo a Mauricio Macri, que¬†viene de la derecha y tiene estrechos v√≠nculos con el PP espa√Īol.

Mor√≥n est√° repleta de casas normales y avenidas atestadas, con los cables del tel√©fono atravesando las calles, un 75% del municipio ya¬†con cloacas y un 90% con agua corriente, los dos grandes problemas de los alrededores de Buenos Aires. Sin lujos y sin miseria. Aqu√≠ la crisis s√≠ se nota. "La econom√≠a nos ha afectado mucho, ac√° hay muchas peque√Īas empresas que exportan a Brasil y est√°n sufriendo mucho, no se generan nuevos empleos. Ha primado la voluntad de cambio aunque la gesti√≥n municipal estaba bien valorada", explica apesadumbrado el alcalde, el kirchnerista Lucas Ghi, cuyo partido perdi√≥ el domingo las elecciones locales en un vuelco total que marca el giro de todo el conurbano. El macrismo gan√≥ en este partido electoral de 320.000 habitantes por 10 puntos, m√°s de 20.000 votos. Algo impensable hace unos meses.

Mor√≥n, el equivalente a M√≥stoles en la periferia de Madrid o Santa Coloma en la de Barcelona, es pol√≠ticamente especial. All√≠ gobernaba desde hace 16 a√Īos la formaci√≥n de¬†Mart√≠n Sabbatella, ultrakirchnerista y ariete de la presidenta contra el grupo Clar√≠n. El exalcalde de Mor√≥n salt√≥ al Gobierno nacional y es uno de sus hombres m√°s fieles.

Sabatella iba ahora como candidato a vicegobernador de Buenos Aires, la provincia en la que iba a refugiarse el kirchnerismo, y había puesto en Morón a su hermano Hernán. Los dos han perdido estrepitosamente. Uno frente a la macrista María Eugenia Vidal, la revelación de las elecciones, que ha sido capaz de arrebatarle la provincia de Buenos Aires al peronismo, algo inédito desde 1987, y el otro frente al marido de Vidal, Ramiro Tagliaferro, que será el nuevo alcalde de Morón.

"El electorado de Mor√≥n hizo un voto critico a las formas del kirchnerismo. Son vecinos muy informados, con una enorme disciplina fiscal respecto a otros municipios, y en esta l√≥gica vieron la consolidaci√≥n de la gesti√≥n de Macri en la ciudad de Buenos Aires, lo que hizo con el Teatro Col√≥n,¬†el metrob√ļs y las obras contra las inundaciones", explica Tagliaferro.

Ese malestar contra las formas del kirchnerismo se percibe en el centro de Mor√≥n, donde en todos los bares se habla estos d√≠as solo de pol√≠tica con gran pasi√≥n. Aunque a√ļn m√°s importante parece la econom√≠a y la inseguridad. Un hombre mayor entra en el bar Curly, en pleno coraz√≥n de la ciudad. Claramente kirchnerista, provoca al camarero, que ha optado por el macrismo. "Ahora con Tagliaferro va a venir mucha gente de guita (dinero) ac√°, estar√°s contento", le lanza. Macri, para los kirchneristas, es el representante de los m√°s ricos del pa√≠s, el sector al que pertenece √©l pero tambi√©n su rival, Daniel Scioli. "Yo me conformo con¬†que estemos m√°s seguros. En la capital pod√©s caminar a la noche, en Mor√≥n no", le contesta el camarero. Y ah√≠ empieza una larga discusi√≥n sin final posible, como es habitual en Argentina.

Juan Pablo S√°nchez, de 37 a√Īos, empleado de un bingo, es un ejemplo del giro que se vivi√≥ el domingo. Vot√≥ a Cristina Kirchner en 2011 y a Macri ahora: "Le vot√© porque pod√≠a ganarle a Scioli, que no me gusta por lo que hizo en la provincia. Una familiar m√≠a muri√≥ por la inseguridad. Yo vot√© a N√©stor y Cristina (en 2003, 2007 y 2011) porque me parec√≠an la mejor opci√≥n. Pero crearon mucho enfrentamiento, hicieron que la gente se pelee por culpa de ellos, no se puede hablar de pol√≠tica con compa√Īeros de trabajo K. Hasta 2011 ven√≠amos bien, pero empezaron a dar m√°s planes (subvenciones a los pobres). Te cobran el impuesto a las ganancias para pagar a los que no trabajan. Queremos un cambio. Te roban ni bien sal√≠s de tu casa, hay gente sin cloacas. En Mor√≥n hay mucha clase media y estamos disconformes con el¬†impuesto a las ganancias(IRPF)", explica.

Mientras, Lucas, de 21 a√Īos, empleado de un local de ropa, se mantiene fiel al kirchnerismo: "La gente vota por el cambio, pero van a cambiar todo. Yo vot√© al Frente para la Victoria [la formaci√≥n de Scioli y los Kirchner] pero hay gente no quiere que est√©n tantos a√Īos en el poder. Muchos quieren que Macri saque los planes (subvenciones a los pobres), pero muchos que votaron a Macri reciben esos planes. Yo quiero que siga el proyecto (kirchnerista) porque ac√° en 2001 hab√≠a saqueos. Uno que vivi√≥ como yo en una familia humilde sabe lo que fue progresando. Yo me¬†compr√© un auto(coche), una moto. Ac√° vienen a comprar ropa los macristas y dicen: "Vamos a aprovechar el Ahora 12 [un plan de subvenci√≥n p√ļblica al consumo] antes de que se vaya Cristina".

En Mor√≥n se reproduce el debate que divide Argentina y determinar√° el resultado de la segunda vuelta: cambio o continuidad, izquierda o derecha -aunque en este pa√≠s estos dos conceptos est√°n mucho m√°s mezclados-. "Creo que la gente no est√° haciendo un giro consciente a la derecha. Pero s√≠ hay un movimiento en toda la regi√≥n, en Brasil tambi√©n lo vemos, la derecha se est√° colocando encima de la crisis para destruir a los gobiernos populares", se inquieta el kirchnerista Ghi, que a√ļn cree que es posible impedir la llegada de Macri en la segunda vuelta. Tagliaferro, el nuevo alcalde, est√° convencido de que la clase media va a llevar al macrismo al poder. "Las formas K son las que irritan a la clase media en general. Por ejemplo, las permanentes cadenas nacionales [transmisi√≥n obligatoria de sus discursos] de Cristina,¬†la corrupci√≥n, la forma irascible de hacer pol√≠tica". Una vez m√°s, es la clase media argentina quien decide el destino del pa√≠s dentro de tres semanas. En Mor√≥n ya ha optado. En el resto a√ļn es una inc√≥gnita.