Populismo versus antipopulismo
Por: Cristóbal Rovira Katlwasser /El País Martes, Diciembre 15, 2015-Hrs.

Cuidado con ver en el reciente triunfo del antipopulismo un renacimiento de las recetas económicas de derecha

Sorprendente ha sido el resultado de las recientes elecciones parlamentarias en Venezuela. Pese a la gran cantidad de subterfugios utilizados por Nicol√°s Maduro y el chavismo, la oposici√≥n aunada en torno a la as√≠ llamada 'Mesa de la Unidad Democr√°tica' (MUD) logr√≥ una aplastante victoria. Los desaf√≠os que ahora enfrenta la MUD son may√ļsculos. No solo debe tratar de recuperar espacios de ejercicio democr√°tico que han sido atropellados por el gobierno, sino que tambi√©n tiene que intentar mantenerse unida.

Esta no será una tarea fácil, ya que la MUD cobija en su interior una gran diversidad ideológica. Si bien es cierto que existen ciertos lineamientos programáticos compartidos (por ejemplo, la reconstrucción de la institucionalidad democrática), es evidente que hay varios liderazgos e importantes diferencias en la MUD al momento de pensar cómo organizar el sistema económico y enfrentar la crisis del país.

Cabe destacar que la oposici√≥n al r√©gimen chavista no siempre ha jugado con cartas democr√°ticas. El golpe de Estado en contra de Hugo Ch√°vez del a√Īo 2002 cont√≥ con el benepl√°cito y apoyo de un sector significativo de la oposici√≥n. Combatir liderazgos populistas con medidas autoritarias es un fantasma recurrente del pasado y presente de Am√©rica Latina. De hecho, reci√©n despu√©s de haber perdido el refer√©ndum revocatorio presidencial del a√Īo 2004, la oposici√≥n al r√©gimen Chavista comenz√≥ a jugarse de forma clara por la opci√≥n democr√°tica, facilitando as√≠ la conformaci√≥n de la MUD.

En consecuencia, el cemento de la MUD no es tanto una determinada postura program√°tica, sino que m√°s bien la existencia de un enemigo en com√ļn: el chavismo. Por su parte, las cr√≠ticas al interior del chavismo en contra del liderazgo de Nicol√°s Maduro se han visto disminuidas por la incipiente fortaleza electoral de la MUD. En otras palabras, el chavismo y la MUD deben ser vistos como un t√°ndem: el uno existe gracias al otro.

Esto quiere decir que el sistema pol√≠tico venezolano se organiza el d√≠a de hoy no tanto en base al eje derecha versus izquierda, sino que m√°s bien en torno al eje populismo versus antipopulismo. ¬ŅA qu√© se debe esto? Hacia fines de los a√Īos noventa el electorado venezolano estaba hastiado de una situaci√≥n econ√≥mica asfixiante y de un sistema pol√≠tico bipartidista altamente corrupto y con escasas diferencias program√°ticas. Ante esta situaci√≥n, el discurso populista de Ch√°vez logr√≥ calar hondo en la poblaci√≥n venezolana. Mal que mal, la ciudadan√≠a sent√≠a que el pa√≠s era gobernado por una √©lite fraudulenta y que la voluntad popular estaba siendo atropellada.

El resto de la historia es bastante conocida. Ch√°vez accede al poder, radicaliza su discurso en parte debido al accionar autoritario de un sector de la oposici√≥n y la nefasta pol√≠tica exterior de G. W. Bush. A su vez, el aumento sostenido del precio del petr√≥leo le permite a Ch√°vez dar rienda suelta a su imaginaci√≥n gubernamental pr√°cticamente sin constre√Īimiento alguno y termina montando un sistema administrativo con escaso respeto por las libertades civiles y pol√≠ticas.

La victoria de la MUD revela que un sector importante de la poblaci√≥n venezolana est√° insatisfecha con el modelo chavista, pero esto no quiere decir que est√©n a favor de una pol√≠tica econ√≥mica de derecha. La agenda de reformas neoliberales de los a√Īos 1990 no es un programa pol√≠tico con el cual se ganan elecciones hoy en d√≠a en Am√©rica Latina. De hecho, la receta de la MUD ha consistido en hablar de recomponer la democracia y mejorar la situaci√≥n econ√≥mica, pero poco o nada ha planteado respecto a desregulaci√≥n, liberalizaci√≥n o privatizaci√≥n.

Similar es la situación de Macri en Argentina. Su triunfo guarda poca relación con una demanda de la sociedad argentina por más libre mercado. El desgaste del modelo político kirchnerista pavimentó el camino para la victoria de Macri, quien a su vez ha tenido la habilidad de rodearse de sectores de diverso color político.

Populismo versus antipopulismo es el eje articulador del juego pol√≠tico en varios pa√≠ses de Am√©rica Latina. En consecuencia, la victoria del antipopulismo no debe llevar a sacar falsas conclusiones en torno al resurgimiento de la ideas que la derecha profes√≥ durante los a√Īos noventa.

En efecto, en aquellos países europeos en donde se ha establecido un 'cordón sanitario' en contra de partidos populistas, quien gana las elecciones no es la derecha o la izquierda, sino que todas aquellas fuerzas políticas que se consideran como pluralistas y, por lo tanto, se oponen al maniqueo discurso populista que tiene una verdadera obsesión con la distinción entre una élite corrupta y un pueblo virtuoso.

Cuidado entonces con ver en el reciente triunfo del antipopulismo en Argentina y Venezuela un renacimiento de las recetas económicas de derecha. Sucede más bien todo lo contrario: la fascinación tecnocrática con el libre mercado despierta escaso interés en la ciudadanía latinoamericana. Cualquier proyecto de derecha que pase por alto esta situación está destinado al fracaso.

 

Cristóbal Rovira Katlwasser es profesor de la Universidad Diego Portales en Chile.