Evo Morales transgrede las normas para su reelecci贸n
Por: El Pa铆s Martes, Enero 05, 2016-Hrs.
EFE

En medio de la campa帽a para que la poblaci贸n boliviana se pronuncie sobre la reforma constitucional que le permitir铆a ser candidato en 2019 para un cuarto mandato, el presidente Evo Morales adjudic贸 el s谩bado pasado obras en la regi贸n de Oruro junto al magistrado del Tribunal Constitucional Efr茅n Choque, reiteradamente acusado de favorecer al oficialismo. Un d铆a antes, Morales se refiri贸 al referendo constitucional, que se realizar谩 el 21 de febrero, en otra entrega de obras televisada por el canal estatal, lo que est谩 prohibido por la ley; el presidente desafi贸 al Tribunal Electoral a sancionarlo por ello.

Estos hechos ocurrieron poco despu茅s de que聽Evo Morales admitiera la "preocupaci贸n" y la "amargura" de sus colaboradores por la situaci贸n de su campa帽a. El mandatario le dijo al vicepresidente 脕lvaro Garc铆a Linera: "Aunque no aprueben finalmente nuestra reelecci贸n, no importa, hicimos historia gracias al pueblo boliviano". Se presume que Garc铆a Linera estaba preocupado por los modestos resultados que viene obteniendo el "s铆" a la reforma en las encuestas que se han conocido hasta ahora.

De acuerdo a las empresas contratadas por los medios y la oposici贸n, el "s铆" perder谩 en el referendo hasta por 10 puntos porcentuales. En cambio, seg煤n la encuesta publicada hace una semana por la empresa internacional de investigaci贸n聽IPSOS, el "s铆" gana en este momento con un 49%, ya que existe un 11% de indecisos. El trabajo de esta firma es objeto de controversia entre quienes creen que se inclina a favor del Gobierno y quienes lo defienden como el 煤nico term贸metro de las opiniones generales del pa铆s, pues incluye tambi茅n las de la zona rural, que es muy favorable a Morales y que las otras encuestadoras no llegan a medir por razones econ贸micas.

La oposici贸n interpret贸 la confesi贸n de Morales en clave triunfalista. Al d铆a siguiente, el presidente se corrigi贸 se帽alando que su triunfo est谩 asegurado y que lo 煤nico que le preocupa es lograr el 70% de los votos y romper su propio r茅cord de apoyo popular.

Su estrategia de campa帽a es una repetici贸n de la que lo llev贸 a triunfar en las elecciones presidenciales de 2014: una seguidilla de anuncios de inversi贸n p煤blica y de inauguraciones de infraestructuras, cuya televisaci贸n esta vez no debe exceder, por mandato del Tribunal Electoral, la media hora. En primer lugar fue la fijaci贸n de este l铆mite la que desat贸 el conflicto entre la instituci贸n electoral, reci茅n renovada con cierta participaci贸n de los otros partidos con representaci贸n parlamentaria, y el mayoritario Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales, que la considera contraria al derecho de la poblaci贸n a conocer lo que hacen sus dirigentes.

Evo Morales ya ha gobernado Bolivia durante 10 a帽os, el periodo presidencial continuo m谩s largo de la historia del pa铆s. En 2005 gan贸 las elecciones con la promesa, que ha cumplido, de cambiar el modelo neoliberal de administraci贸n del pa铆s, vigente hasta entonces, y sustituirlo por otro de corte estatista. Este modelo ha aprovechado con 茅xito el boom de los precios de las materias primas, por lo que en la 煤ltima d茅cada Bolivia ha crecido alrededor del 5% anual, incluso el a帽o pasado, en el que estall贸 la crisis latinoamericana. Sin embargo, se espera que, paulatinamente, esta afecte a la econom铆a nacional de una manera m谩s clara.

Tercer mandato

Morales ejerce su tercer mandato, que se extiende hasta 2019, despu茅s de gobernar entre 2006 y 2009, y luego entre 2010 y 2015. El m谩ximo de mandatos que permite la ley es de dos. Sin embargo, el presidente ha burlado esta reglamentaci贸n al conseguir que su primer periodo no cuente legalmente porque transcurri贸 antes de la aprobaci贸n de la nueva Constituci贸n, en febrero de 2009.

Morales, pues, ha llegado en cualquier caso al m谩ximo de postulaciones consecutivas que se admiten legalmente. Por esta raz贸n, el a帽o pasado el MAS moviliz贸 a los sindicatos y a las organizaciones sociales para que fueran ellos los que propusieran una reforma constitucional que habilitara al l铆der a presentarse una vez m谩s, con el argumento de que era necesario para mantener la estabilidad pol铆tica y concluir la obra constructiva que est谩 en marcha en el pa铆s. Con su enorme mayor铆a parlamentaria, el oficialismo no tuvo problemas para convertir esta demanda sindical en un proyecto de cambio de un art铆culo de la Constituci贸n, reforma que puede aprobarse o no en el referendo del 21 de febrero.