Colombia reina en el continente
Por: El País Jueves, Julio 28, 2016-Hrs.
Luis Eduardo Noriega/EFE

Sin alzar la voz, muy a su estilo, Reinaldo Rueda decidi√≥ conservar su parsimonia en medio de la algarab√≠a. Su equipo,¬†Atl√©tico Nacional, hab√≠a obtenido por segunda vez en su historia la¬†Copa Libertadores. Y en medio del tono paciente y medido ante semejante gesta lograda, dej√≥ un mensaje profundo: dijo, palabras m√°s, palabras menos, que hab√≠a que mirar con m√°s respeto al f√ļtbol colombiano y su liga porque la cuota inicial del triunfo en Am√©rica para el equipo verde hab√≠a sido ganar en canchas dif√≠ciles y ante duros rivales en Tunja, Barranquilla, Manizales...

Y parece cierto: hoy Colombia, por primera vez en su historia, es el rey de los dos torneos m√°s importantes del continente. La buena racha la inici√≥ Santa Fe, que supo llevarse a su vitrina la Copa Sudamericana el pasado diciembre frente a Hurac√°n, pero al ampliar el espectro no solamente est√° el detalle de saber dar el golpe de gloria en torneos de clubes: el pasado Mundial de Brasil, que le dio al pa√≠s el quinto puesto -incluso haciendo m√°s puntos que el cuarto ubicado, Brasil- y el tercer lugar de la pasada Copa Am√©rica -hecho que no ocurr√≠a desde 1995-, detectan un positivo s√≠ntoma: el f√ļtbol de Colombia est√° haciendo ruido, un poco por virtudes propias y otro tanto por tropezones ajenos.

La apuesta a procesos que puedan dar resultados a partir de su propia cosecha facilit√≥ muchas de estas victorias. El caso de Santa Fe, por ejemplo, incapaz de ganar un t√≠tulo de liga desde 1975, estuvo cimentado en la continuidad en un norte claro -salir de esa penumbra- y de la sana explotaci√≥n de su f√ļtbol en inferiores. Con ese discurso gan√≥ dos t√≠tulos de liga teniendo como base futbolistas hechos en casa, reforzados con algunas figuras de experiencia: as√≠ alcanz√≥ la semifinal de la Libertadores en 2013 y la Sudamericana del a√Īo pasado. Nacional, que hace mucho tiempo ten√≠a entre sus ojos la Libertadores, trabaj√≥ para conseguirlo haciendo algo similar: potenciado en su econom√≠a s√≥lida y apuntando a escarbar talentos capaces de brillar hizo el curso alcanzando la final de la Sudamericana -que perdi√≥ ante River Plate- y se sac√≥ el clavo frente a Independiente del Valle en el torneo m√°s importante de clubes sudamericanos. Incluso el Deportivo Cali opt√≥ por una f√≥rmula similar para levantar un t√≠tulo de liga en el 2015, teniendo como base sus talentos de casa pero tuvo una participaci√≥n internacional decepcionante porque no se reforz√≥ con tipos capaces de mirar con cara de p√≥quer a sus adversarios en otros estadios, y eso es clave si se quiere ganar afuera.

Pero los tres clubes -y ahí está el ejemplo a seguir- decidieron volverse autosostenibles a partir de su propio sembrado: si se forman cracks, habrá dinero porque los cracks serán vendidos y ese dinero, si es bien reinvertido en la base, sigue alimentando la esperanza de continuar en la cima. Y claro, confiar en que ese es el camino correcto y no hacer cambios bruscos de timón.

El buen momento colombiano coincide tambi√©n con la difusa realidad de algunos pa√≠ses: Argentina hoy camina bajo el desgobierno de la AFA que no solamente ha afectado a su selecci√≥n sino al f√ļtbol local en sus m√°s recientes decisiones -torneo de 30 clubes, elecciones para presidencia envueltas en el rid√≠culo, menos poder de decisiones internas en la Conmebol-. Brasil, cuya fortaleza eran los goles hoy carece de ellos; sorprende revisar las n√≥minas de los equipos brasile√Īos y darse cuenta de que los referentes del gol en Flamengo, Corinthians, Mineiro, Botafogo, Fluminense, Gremio, Palmeiras, Santos y hasta hace poco Sao Paulo son extranjeros, todo un contrasentido. Venezuela y una decisi√≥n err√°tica de cambiar lo hecho durante a√Īos, lo hizo dar varios pasos atr√°s y hasta ahora est√° tratando de reencontrarse a s√≠ misma. Bolivia, nueva cenicienta de estos a√Īos en todas las competiciones por cuenta de su desorden...Per√ļ, con un trabajo de base que pronto podr√° dar frutos y Chile, fuerte a partir de sus triunfos en selecciones, parecen estar m√°s claros en lo que quieren, as√≠ como Uruguay, una f√°brica de jugadores de f√ļtbol interminable m√°s all√° de qui√©n est√© al frente.

Colombia mientras tanto aprovecha su instante, que no es casualidad: el tercer puesto en el ranking de la FIFA y la valorización de sus figuras -ni en tiempos de la pletórica generación del 90 se vio a tantos futbolistas nacionales ocupando lugares en clubes grandes de Europa como Milan, Inter, Real Madrid, Juventus- ahora se sustenta también en los triunfos de sus equipos en competiciones que durante tanto tiempo les fueron adversas.