Am√©rica Latina irrumpe, a su pesar, en la campa√Īa electoral de EE.UU.
Por: El País Martes, Septiembre 13, 2016-Hrs.
AFP

Donald Trump ha construido su campa√Īa hacia la Casa Blanca atacando a los inmigrantes hispanos y prometiendo construir un muro con M√©xico. Y hasta ha logrado destruir el n√ļcleo del gabinete de Enrique Pe√Īa Nieto. La candidata dem√≥crata, Hillary Clinton, ha denunciado estas maniobras de su rival republicano como prueba de su incapacidad para ser un l√≠der global, pero como √©l ha adoptado una postura m√°s proteccionista que tambi√©n pone muy nerviosos a los aliados latinoamericanos para los que Estados Unidos es un socio comercial clave.

América Latina suele quejarse de lo poco que importa como región en el discurso político estadounidense. Ahora está en boca de todos, pero no como habría deseado. También en Washington preocupa una narrativa electoral que podría tener consecuencias negativas más allá de las elecciones del 8 de noviembre. En todas las capitales, se debate cómo afrontar una cuestión teóricamente nacional pero con repercusiones en todo el hemisferio occidental.

"Para nosotros, la elección de un presidente de EE UU es muy significativa porque EE UU tiene relaciones muy especiales con América Latina, y esas reacciones hacen que el presidente juegue un papel muy importante en cuanto a cómo se va a posicionar frente a las relaciones con la región", recuerda el ex secretario general iberoamericano Enrique Iglesias, que también estuvo al frente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

A ello se une que la propuesta de Trump de construir un muro y deportar a 11 millones de indocumentados en EE UU no va solo en contra de M√©xico, "es un mensaje para toda la regi√≥n", apunta Michael Shifter, presidente del Di√°logo Interamericano. "Hay mucha preocupaci√≥n de que este se√Īor pueda llegar a la Casa Blanca e implementar medidas muy en contra de la regi√≥n".

Pese a lo que est√° en juego, la desastrosa comparecencia del presidente mexicano con Trump deber√≠a servir de "se√Īal de precauci√≥n para otros gobiernos en contra de tratar de meterse en pol√≠tica interna estadounidense", advierte Dan Restrepo, del Center for American Progress y exasesor de Obama para Am√©rica Latina.

"Nunca es buena idea de ning√ļn pa√≠s meterse en la pol√≠tica interna de otro pa√≠s, pero particularmente no lo es en un a√Īo como este, donde lo particular de la pol√≠tica externa de los candidatos es m√°s sobre su temperamento y personalidad, no si vas a hacer X, Y o Z con el pa√≠s A, B o C".

El proteccionismo, otra fuente de inquietud

Con los ánimos tan exaltados, el acercamiento a los dos candidatos por parte de representantes latinoamericanos está siendo realizado, salvo en el caso mexicano, o precisamente a raíz de él, con extrema discreción. Pocos en los círculos diplomáticos admiten abiertamente lo que sí reconocen aunque sea con una sonrisa silenciosa: que la candidata preferida de la región es Hillary Clinton. Aun así, tampoco ella acaba de ser ideal. Su cambio de postura sobre los tratados de libre comercio, obligada por la presión desde la izquierda de su partido, inquieta a un continente que tiene incontables lazos comerciales con EE UU, afirma Enrique Iglesias.

"Espero que aquí ese debate, cuando llegue a la silla del presidente, quienquiera que sea, entienda que EE UU también necesita relaciones intensas, comerciales, y que en ese sentido América Latina sigue siendo un continente muy importante para EE UU, y EE UU muy importante para América Latina".

Para Restrepo sin embargo, esta cuesti√≥n "es m√°s que coyuntural" y se arrastrar√° durante el pr√≥ximo gobierno. "No ha habido una aceptaci√≥n popular de estos acuerdos y creo que urge que la clase pol√≠tica se d√© m√°s cuenta de la inquietud que est√° creando la globalizaci√≥n, se adapte a esa realidad y deje de pensar que puede seguir actuando sin pagar un precio pol√≠tico o sufrir un rechazo p√ļblico a tratados particulares", advierte.

Hay algo que tambi√©n perdurar√° m√°s all√° de las elecciones de noviembre y que, seg√ļn Michael Shifter, deber√≠a hacer reflexionar a toda la clase pol√≠tica: ni en Am√©rica Latina ni en otras partes del mundo se entiende la "relativa indiferencia, silencio, de la sociedad norteamericana" ante los repetidos "ataques y ret√≥rica racista" de Trump.

"Am√©rica Latina se pregunta qu√© pasa que este se√Īor pueda usar ese tipo de lenguaje sin una reacci√≥n m√°s contundente de otros l√≠deres de la sociedad de EE UU", se√Īala. Y eso plantea una duda razonable sobre cu√°n real es esa relaci√≥n "de iguales" que promovi√≥ como nueva pol√≠tica hacia la regi√≥n el Gobierno de Obama. "Eso es un costo que va a tomar tiempo reparar".