Pasarte el d√≠a mirando pantallas est√° da√Īando mucho a tus ojos
Por: El Confidencial S√°bado, Septiembre 24, 2016-Hrs.
Reuters/Michael Dalder

Seg√ļn The Vision Council, asociaci√≥n profesional de √≥pticos de¬†EEUU, nueve de cada diez adultos pasan m√°s de dos horas al d√≠a usando alg√ļn¬†dispositivo con pantalla luminosa. Los m√°s j√≥venes¬†son los m√°s expuestos¬†y es f√°cil suponer que el n√ļmero de horas aumentar√° para nuestros hijos y sus hijos. El mundo es digital, y est√° provocando una condici√≥n espec√≠fica, la fatiga¬†visual digital, que se diagnostica y se trata cada vez m√°s. Seg√ļn esta fuente el 73% de los menores de 30 a√Īos la sufren en alguna medida, revelando una probable tendencia generacional.

Un estudio reciente llevado a cabo por la misma instituci√≥n, con una muestra de m√°s de 10.000 personas, concluy√≥ que la mayor√≠a, un 65 por ciento, presentaban s√≠ntomas relacionados con los dispositivos inform√°ticos:¬†dolores de cabeza y cervicales, cansancio constante,¬†ojos secos,¬†visi√≥n borrosa,¬†sue√Īo interrumpido... Adem√°s, los que usaban distintos aparatos (ordenador, m√≥vil, tableta...) eran m√°s propensos que los que solo usaban uno, as√≠ que la variedad no soluciona nada.

Una vida multipantalla

Aunque la alarma ha disminuido los √ļltimos a√Īos (a la fuerza ahorcan, pensar√°n algunos),¬†como ha explicado a la web del¬†Foro Econ√≥mico Mundial Roy Hessel, de la industria √≥ptica americana, es posible que nuestras madres tuvieran raz√≥n cuando nos hac√≠an sentarnos lejos del televisor. Hessel nos recuerda que lo primero que hacemos al levantarnos por la ma√Īana y lo √ļltimo al¬†acostarnos por la noche es mirar el m√≥vil y, en sus palabras, "nuestros cuerpos y nuestros ojos no est√°n dise√Īados para el estilo de vida y la¬†oficina modernos".

Trabajamos, compramos, nos informamos, nos entretenemos y nos comunicamos con nuestros seres queridos mirando a una pantalla. Los que, como Hessel, han pasado d√©cadas trabajando en el sector, han visto cientos de estudios y reportajes sobre el asunto. Su¬†conclusi√≥n es que¬†el da√Īo est√° comprobado y puede ser cada vez mayor, pero¬†se puede prevenir.

Uno de los problemas es que¬†abrimos m√°s los p√°rpados sin darnos cuenta, con lo que lo exponemos a mayor cantidad de luz de la normal. Eso aumenta la temperatura del ojo y hace que la l√°grima se evapore m√°s r√°pido. Adem√°s,¬†los estudios demuestran que cuando miramos pantallas parpadeamos menos de lo saludable y eso tambi√©n reseca el ojo. Una investigaci√≥n de la Universidad Polit√©cnica de Catalu√Īa revel√≥ que los usuarios de videojuegos cierran los ojos hasta cinco veces menos que cuando est√°n conversando con alguien. Lo adecuado es hacerlo¬†como m√≠nimo 15 veces por minuto.

Aunque la¬†televisi√≥n seguir√° dando guerra mucho tiempo (la vemos el doble que en los a√Īos cincuenta), es cada vez m√°s minoritaria en relaci√≥n al resto de dispositivos. Seg√ļn Nielsen, empresa l√≠der mundial en la medici√≥n de audiencias, los norteamericanos pasan m√°s de once horas al d√≠a consumiendo comunicaci√≥n por medio de estos electrodom√©sticos que han dejado de serlo y llevamos a todas partes. En el trabajo,¬†no hay hora para dejar de mirar el mail y¬†las reuniones presenciales y las llamadas de tel√©fono ceden espacio ante¬†las conexiones a distancia a trav√©s de pantallas por medios como FaceTime, Skype o Hangouts.

Un informe de Citrix citado por Hessel, informa de que en 2020 las personas usarán una media de seis dispositivos informáticos al día... solo para trabajar. No es preocupante solo por la postura que adoptamos y cómo enfocamos la imagen, sino también por algo que no podemos controlar: el tipo de luz. La llamada luz azul ha sido objeto de varios estudios que, muy convenientemente para el rumbo que están tomando nuestras jornadas laborales, hablan de todo tipo de beneficios y hasta de "sanación" por esa franja del espectro luminioso. En un hospital de Boston investigadores concluyeron que "la luz azul mejora los niveles de alerta y atención", tanto de día como de noche.

Ya hemos hablado en 'El Confidencial' de los perjuicios para la salud y el cansancio¬†que puede ocasionar estar siempre as√≠, alerta y preparado para la acci√≥n. Los que trabajan en oficinas est√°n¬†estresados y sobreestimulados por la comunicaci√≥n permanente, as√≠ que parece poco inteligente¬†buscar¬†a√ļn m√°s¬†estimulaci√≥n, en este caso lum√≠nica.

Los dispositivos con pantalla modernos emiten lo que llamamos HEV (luz visible de alta energía, por sus siglas en inglés). Puede ser peligrosa para la retina, sobre todo si no se bloquea convenientemente a través de defensas naturales como la lágrima y el buen estado de cristalino y córnea, que van siendo menos eficaces con la edad. Libera más energía de la que nos transmite la luz cálida y constituye uno de los factores por los que pasar tiempo al aire libre es bueno para nuestra salud. La luz azul está también en la naturaleza, pero la proporción que recibimos ahora es mucho mayor, y a largo plazo contribuye a la degeneración macular.

Otra vertiente del asunto es lo que se llama¬†'estr√©s de la acomodaci√≥n'. Lo experimentamos al trabajar con pantallas de visualizaci√≥n de datos. Cambiando continuamente el foco, de papeles a la pantalla, de la pantalla al compa√Īero del al lado y del compa√Īero al teclado,¬†sobrecargamos los m√ļsculos del ojo y nos cansamos demasiado. Todo el mundo sabe que debe hacer ejercicio con las piernas o la espalda, pero casi nadie detiene su jornada para ejercitar los ojos.

¬ŅQu√© podemos hacer?

Hay muchas formas de minimizar este posible problema. Fuera del trabajo, buscar paisajes que relajen la vista. Durante la exposici√≥n diaria a las pantallas, la clave es descansar. Cada veinte minutos, conviene pasar¬†medio mirando a un horizonte lo m√°s lejano posible, sin hacer demasiados esfuerzos por enfocar un solo punto. Si notas c√≥mo los m√ļsculos del ojo se relajan es que lo necesitabas mucho. Hazlo todo lo que puedas. Si es un cuarto de hora en vez de medio minuto mejor, claro.

No te pegues a la luz, mantén una distancia de 30 centímetros aproximadamente, y un ángulo que no te obligue a mirar hacia arriba. Tiene que haber contraste entre la pantalla y lo que tengas alrededor, que debe estar iluminado pero menos que el dispositivo. Huye de los reflejos de ventanas y de fuentes de luz directas que compitan con el ordenador o lo enfoquen desde cerca.

Cierra los ojos de vez en cuando por unos segundos, mueve los globos oculares en todos los sentidos¬†y ay√ļdate¬†con las palmas de las manos para que no entre luz, te ayudar√° a relajarte. Haz estiramientos de cuello,espalda y brazos:¬†la tensi√≥n afecta a todo el cuerpo y provoca que hagamos esfuerzos innecesarios con el ojo. Si notas que el problema aumenta con un ordenador concreto (por ejemplo, si notas que el del trabajo te afecta menos que el de casa) busca protectores de pantalla, que eliminan parte de la luz potencialmente da√Īina, o pide un dispositivo¬†que ofrezca¬†mejor resoluci√≥n.

Parpadea a menudo para tener lágrima suficiente. Genís Cardona, investigador firmante del estudio mencionado, aconseja hacerlo bien a fondo: "No se trata de parpadear más, sino de parpadear mejor". Los 'jugones', sobre todo con juegos de acción, "parpadean de forma incompleta" y por eso sufren del síndrome del ojo seco. También recomienda hacer 20 parpadeos completos (seguidos) cada tres horas de trabajo, lo que ayuda a seguir luego haciéndolo inconscientemente.

También puedes usar productos humectantes. Además del alivio momentáneo, conseguirás que los ojos lo tengan más fácil para enfocar y por tanto evitarás, de nuevo, la tensión.

Y date vacaciones de las pantallas todo lo que puedas, al fin y al cabo cuando vuelvas seguirán ahí.