Bolivia invertirá en carreteras hacia Perú y Brasil para desligarse de Chile con quien “no pasa por el mejor momento”
Puerto de Ilo

El vicepresidente, Álvaro García Linera, dijo que la carga boliviana que llega al puerto de Arica será "desviada" gradualmente.

El Gobierno de Bolivia anunció el martes  una inversión "gigante" en carreteras y un ferrocarril para integrarse con los terminales marítimos del sur de Brasil en el Atlántico y de Perú en el Pacífico, dejando al margen a los puertos de Chile.

El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, dijo en una conferencia de prensa que su país ha tomado esa decisión "que va a cambiar la economía regional en la siguiente década" y que implica que la carga boliviana que llega al puerto de Arica, sea "desviada" gradualmente hacia los terminales peruanos de Matarani e Ilo.

En la actualidad, entre un 60% y 70% del comercio de Bolivia con ultramar se produce por medio de los puertos del norte chileno.

García Linera, sostuvo que de ahora en adelante el Gobierno dispondrá de fondos para financiar los estudios y la planificación del ferrocarril y de la carretera con Perú.

El proyecto del ferrocarril, que demandará una inversión de entre US$2.000 millones y US$3.000 millones, busca unir Bolivia de este a oeste facilitando el transporte de la carga brasileña al Pacífico.

"Seguramente vamos a tomar otras decisiones de carácter económico que van a llevarnos a apuntar hacia el lado del Perú, en tanto no se resuelva este tema (demanda marítima) con los hermanos de Chile", dijo García Linera a los periodistas.

Según indicó García Linera, Bolivia y otras naciones está trabajando en la unidad regional, menos el Gobierno de Chile porque, en su criterio, es el "que más obstáculos está poniendo" a ese proceso y es una "muralla que se resiste a la integración".

Finalmente, el vicepresidente agregó que el estado de las relaciones con Chile "no pasa por el mejor momento" debido a la reciente detención durante un mes en ese país de tres reclutas bolivianos por pasar la frontera con un arma, durante la persecución a un grupo de contrabandistas.