La defensa nacional como herramienta de integración.
| "Nunca antes en la historia de Bolivia se dieron tantos encuentros presidenciales como en la gestión de Evo Morales".
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Al asumir como Ministro de Defensa, ¿qué clima institucional encontró? Antes de la gestión de Evo Morales, se veía a Bolivia como un país completamente inestable que generaba potenciales conflictos internos hasta una posible guerra civil y como a una región amenazada por una explosión interna que se podía extender o afectar a los países de la región. Antes que termine la gestión del Presidente Rodríguez Veltzé se desactivaron de manera ilegal los misiles chinos y se los llevaron a EEUU bajo el criterio de seguridad. En esas condiciones la moral en las Fuerzas Armadas era my baja y aguda, con posibilidades de terminar en una purga interna. Es destituido el general Antezana y el entonces Ministro de Defensa, Gonzalo Méndez, es censurado en el Congreso. Hasta el día de hoy el ex Presidente Rodríguez carga la duda que algún día se aclarara este tema si se inicia un juicio. La infraestructura y los equipos de diferentes reparticiones dentro de las Fuerzas Armadas se encontraban en un estado de descuido. ¿Cuál fue la agenda que decide trazar para cambiar estas circunstancias? L a agenda que trazamos ha sido generar confianza en la región. En febrero de 2006, realizo mi primer viaje a Chile para iniciar el desminado en la frontera, esfuerzo donde participan Argentina y Perú. Desde 2006 se empezaron varias iniciativas: firmamos un acuerdo de cooperación con ambos países para el intercambio académico y la generación de trabajos conjuntos. Nunca antes, Bolivia había gestado el intercambio militar con los países de la región, ni con los estados mayores en trabajos de Cooperación e Inteligencia. Comandantes de Perú, Chile, Argentina, Venezuela y Bolivia han realizado visitas mutuas y en diferentes escenarios, hecho que se produce por primera vez en la historia. La participación de Bolivia en las fuerzas de paz en Haití es otro logro. ¿Hubo momentos en los que sus proyecciones como titular de Defensa se obstaculizaron? El 2008 hubo un bajón por problemas políticos internos, pero retomamos nuestros proyectos. Sin embargo, ese mismo año Bolivia ganó la sede de la Conferencia Anual de Ministros de Defensa de Sur América, Caribe, EEUU, Canadá, Centro América y México que se realizará el 2010. Bolivia también es participe del Consejo de Seguridad de la Unasur, donde hace un mes surge el Consejo de Seguridad Sudamericano. Bolivia participa activamente en el plano regional. ¿Cuál es la idea de este consejo? El Consejo nace como una idea de analizar, monitorear y crear confianza mutua en la región para conseguir seguridad en el hemisferio. Los problemas inter estatales y el riesgo de enfrentamientos bélicos que existían en las décadas de los 60 y 80 han desaparecido. Argentina y Chile han resuelto sus problemas, Chile y Ecuador también. Bolivia espera resolver el tema marítimo por la vía diplomática y de ninguna manera por la vía contenciosa. Chile decide dar muestras de unauténtico sentimiento integrador. Ese escenario crecerá, si la integración entra en otras esferas en lo social, económico, medio ambiente, desastres naturales, energía, agua y en otros campos. Un camino ancho para tratar temas que unen y no separan las naciones. Está claro que no se puede hablar de integridad sin defensa y seguridad. El Ministerio de Defensa tiene como paradigma la integración. Lejos de la carrera armamentista como sucede en otras esferas del mundo, en nuestro continente surgen ideas de desarrollo industrial militar, no con un ánimo bélico, pero guiado por principios de amistad, fraternidad e integración. Principios que marcan el siglo XXI en América Latina. La idea es que Unasur se convierta en un cuerpo integrador parecido a la CEU emulando las diferencias. El mundo camina hacia bloques grandes, países pequeños como el nuestro poco o nada pueden hacer para un verdadero desarrollo frente a las potencias grandes como los EEUU. ¿Pero, no es la primera vez que se conforman grupos similares? Hubo importantes contribuciones, pero esporádicas. Hubo grandes problemas en la CAN y en el propio Mercosur. Lo más difícil fue romper las desconfianzas; esas de que el país del lado se quiere apoderar de las riquezas del otro. Ahora los gobiernos de izquierda, social demócratas, demócratas y socialistas acordaron en Unasur hacer todos los esfuerzos para lograr una mayor integración. Bolivia se está convirtiendo en un espacio geográfico de enorme significado para la integración. Un ejemplo es el liderazgo del Presidente de Brasil y los mandatarios de Chile, Venezuela y Colombia. El propio Presidente Morales, tiene una legitimidad que en los últimos 20 años no logró ningún presidente en Bolivia. ¿Qué sitio ocupa Bolivia en estos procesos integradores? Al hablar del corredor bioceánico se tiene que hablar de Bolivia, igual para hablar de energía y de espacio aéreo. Por su ubicación geográfica Bolivia tiene un lugar privilegiado. La visión de los países del continente respecto a Bolivia ha cambiado. Hoy en día todos nos ven y no sólo en el continente, sino a nivel internacional. Somos un país tan singular en lo étnico, social y geográfico que la presencia del primer Presidente indígena cambió la visión del mundo hacia Bolivia, así como recientemente sucedió en los EEUU y su primer Presidente negro Barack Obama. ¿Y las debilidades? Bolivia tiene una herencia larga de indecisiones. Una de ellas es utilizar el tema marítimo para hacer política interna como lo hizo Carlos Mesa o pactar un precio solidario del gas en caso de Argentina. De todas maneras esas experiencias del pasado nos sirven ahora para tomar decisiones y mejorar. Nunca antes en la historia de Bolivia se dieron tantos encuentros presidenciales como en la gestión de Evo Morales. La región andina es de por sí tensionable por el fenómeno de las FARC, narcotráfico y pobreza. Por eso Evo Morales tiene un gran rol y eso se ha demostrado en su gestión, un Presidente que aporta en gran medida a la integración y al entendimiento entre los líderes del continente. ¿Qué futuro tiene la propuesta del Presidente Lula de llevar adelante la lucha contra el narcotráfico de manera regional? Es una corresponsabilidad internacional no sólo de los países productores, también de los países de tránsito y de los del mercado de consumo. Estamos a un paso muy cercano de asumir la responsabilidad para regionalizar la lucha contra el narcotráfico. Esta lucha no excluye a los países consumidores de la Comunidad Europea y Estados Unidos. Lo que va a cambiar, es utilizar la lucha contra el narcotráfico para la injerencia política, como en el pasado. ¿Para cumplir esta visión integradora en la lucha contra el narcotráfico las FFAA están preparadas? Todavía hay muchas cosas que ordenar. Falta capacidad logística por las décadas de descuido y corrupción. En la gestión de Jaime Paz se compraron 12 helicópteros de los cuales ahora quedan sólo dos. La negligencia y corrupción como es el caso de los aviones T-33, es sólo uno de los muchos ejemplos. Debemos recuperar la capacidad logística. Necesitamos tener nuestras naves para poder desplegar sobre todo el territorio y recursos humanos capacitados. Sin embargo, a pesar de las dificultades, hemos apuntado logros. Debo mencionar que hemos equipado a las FFAA con ropa de cama, 6 aviones del TAM, cabotaje, construimos barcazas propias, lanchas patrulleras, obtuvimos créditos de Argentina para traer 100 camiones para el Ejército, 50 camionetas para labores sociales. El gobierno de España también está dispuesto a ofrecer capacitación, la Federación Rusa ofreció apoyo en la renovación del parque logístico. Los gobiernos extranjeros han demostrado mucha confianza en Bolivia. Uno de nuestros orgullos es que los integrantes bolivianos en la Misión de Paz en Haití, han sido condecorados por su enorme capacidad operativa y la gran labor social que realizan en ese país. En cuanto a Bolivia, queremos potenciar el Comando de Ingeniería, punta de lanza para la infraestructura caminera; tener equipos pesados y aportar de esa manera a la integración en el país y el continente. Tenemos la voluntad y capacidad de lograr estos planes y muchos más. |