Por qué la crisis mundial puede llegar a Bolivia. Un informe del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) en base a datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), ha encendido las luces rojas de alarma de que la crisis mundial se ha instalado en el país. La constatación del sector exportador, reafirma el devastador efecto en el sector productivo de la economía. Una de las conclusiones es que Bolivia está perdiendo mercados con los que existe intercambio comercial; la falta de inversión que acompaña de la mano el alegato de que no somos un lugar atractivo para las inversiones. Muchos analistas económicos coinciden en afirmar que los instrumentos legales aprobados por el gobierno han ahuyentado a los inversionistas. La estructura de su base productiva recae en la débil y corrupta estructura del aparato estatal. Siguiendo a pasos largos el modelo chavista que está nacionalizado la totalidad de su sector productivo, las autoridades bolivianas han anunciado como uno de sus principales logros de gestión, la excelente situación de las reservas internacionales. Pero ni eso debe ser motivo de tranquilidad, ya que con ese dinero, relanza planes y programas de inversión en empresas que sufren de la aguda crisis nacionalizadora. El INE, reveló que las exportaciones bolivianas al mes de abril sumaron 1.555,3 millones de dólares, un 29% menos que en igual periodo del 2008. Las consecuencias por el impacto de estas cifras han puesto en alerta al sector exportador. Advierte que se debe encarar de manera inmediata una política sustentada en la creación de empleos, para combatir el impacto por la caída en los volúmenes de las exportaciones. Como de costumbre el gobierno minimiza la información inconveniente. El ministro de Economía y Finanzas, Luis Arce, ha indicado que “en toda su vida republicana, Bolivia no registró indicadores económicos tan altos como el año pasado, por lo tanto, toda comparación que se realice con cifras de otras gestiones, sean pasadas o actuales, para demostrar que la crisis financiera llegó a Bolivia, es engañosa”. Voceros en el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), afirman que negar las cifras del INE o pretender disfrazarlas no apunta a su solución, mas podría profundizarla indefinidamente. El IBCE abogó por establecer una agenda de emergencia entre el sector público y privado de “visión compartida”, a fin de paliar la pérdida del empleo. “Empeñarse en negar la crisis no ayuda en nada”, señalaron sus representantes. Negar las cifras del INE o pretender disfrazarlas no apunta a su solución, mas podría profundizarla y prolongarla innecesariamente.
Datos buenos y malos. Para el IBCE, la postura asumida inexplicablemente por el ministro Arce Catacora, no debería considerar el 6.15% de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) que según el INE se registró el pasado año; así como tampoco los sucesivos récords de los años anteriores por exportaciones o remesas. De ser sensata la recomendación, debería eximirse del análisis los incrementos sustanciales en las recaudaciones tributarias (29.636 millones de bolivianos en 2008) o el crecimiento del 34% en los depósitos del sistema financiero. Otros datos. Del mismo modo, siempre en base a información oficial, la cartera de ahorro ha crecido unos 7 millones de bolivianos, en los últimos cuatro meses del año. Esa versión puesta al lado de las cifras frías, sin que las primeras dejen de serlo, demuestran que el sector informal de la economía es el más beneficiado por la actual política económica. ¿Quién puede ahorrar cuándo los datos indican que la actividad productiva de la que depende en gran medida el ahorro se ha precipitado en picada? A esa pregunta el referente: También de acuerdo a datos oficiales se sabe que del país salen mensualmente sin ningún control unos 150 millones de dólares. Ha comenzado a preocupar seriamente que Bolivia se esta convirtiendo en una plaza cada vez más apetecida para el blanqueo. La gran pregunta es hasta cuándo actuará sin ningún control.
|