Años atrás, cuando todavía tomaba clases en el High School, mi profesor de literatura describía al género de la "novela" como "una narración de hechos reales que podían ocurrir o probablemente ya ocurrieron en la vida real". Cuando el presidente Barack Obama estuvo de visita por tierras mexicanas, Mondragón estuvo con su pequeño hijo norteamericano de 9 años, solicitando al Presidente, a través de una pancarta, que cambie las leyes migratorias para que ella y su pequeño puedan reencontrarse con su esposo y sus otros hijos en Texas.
En otras palabras, la novela no es un mito; es una realidad entrecortada. Una de las obras literarias más sobresalientes y tal vez la más crítica del gobierno norteamericano en torno a su política migratoria es American Visa, del escritor boliviano Juan de Recacoechea. El libro fue llevado a la pantalla grande por un elenco mexicano para documentar la tragedia de una persona común y corriente que aspira no solamente a una vida más duradera económicamente en los Estados Unidos, sino a un posible reencuentro con un familiar querido. El reencuentro familiar y la necesidad de una visa norteamericana han tenido un corte más dramático en nuestro país desde que las deportaciones empezaron a separar familias. Por ejemplo, Adriana Mondragón, fue arrestada por migración en Texas, encerrada en un reclusorio federal y luego deportada a su país natal de México. Le costó la separación de su familia. Cuando el presidente Barack Obama estuvo de visita por tierras mexicanas, Mondragón estuvo con su pequeño hijo norteamericano de 9 años, solicitando al Presidente, a través de una pancarta, que cambie las leyes migratorias para que ella y su pequeño puedan reencontrarse con su esposo y sus otros hijos en Texas. Adriana Mondragón se da cuenta que sus problemas están en manos de Obama. El futuro de su esposo y alguno de sus hijos, quienes aparentemente son indocumentados, depende de una reforma migratoria integral que regularice a más de 13 millones de inmigrantes indocumentados. Dicho proyecto depende la venia de las dos cámaras del Congreso y la firma del Presidente. Cómo Obama está completamente centrado en resolver el problema económico del país y no le gustaría ahondar la fisura política existente entre los representantes conservadores y sugobierno, dudo que promueva una reforma migratoria integral, a pesar de que en México dijo que lo haría.
Sin embargo, el gobierno de Obama puede promover una reforma de menor alcance. Me refiero específicamente al DREAM Act. O la ley que regularizaría el estado migratorio de millones de estudiantes indocumentados. Esta población de jóvenes merece tener residencia y nacionalidad norteamericana por razones legales y culturales. Son tan estadounidenses como las personas que nacieron en este país. Una vez implementado este proyecto, Obama recién puede moverse con una reforma de mayor alcance. Probablemente el talento de Juan deRecacoechea pueda captar la vida de una de las familias estadounidenses afectadas por las leyes migratorias y puede servirle de inspiración para otra obra literaria a las 3:00 p.m., voy a ser uno de los primeros en solicitarle que rememore la historia dramática de una de las familias inmigrantes afectadas por los descalabros de la deportación ¿Quién sabe? Si American Visa lo llevó a la fama, su nueva obra Andean Express lo mantuvo en la cima, una novela costumbrista californiana lo consagraría y además ayudaría a una reforma migratoria integral. Humberto Caspa, profesor universitario. Reside en Los Angeles. Este texto fue publicado en el diario local La Opinión
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