La disputa económica. Hipótesis para develar el atentado dirigido contra el Presidente del “cambio” y el gerente general de ICA. | | | Sobre la figura de Fidel Surco se han tejido varias versiones del poder que ejerce en la zona de Los Yungas desde que Evo Morales asumió la primera magistratura del país. Desde el control del servicio de transporte y de carga, hasta versiones |
Las investigaciones en curso para determinar el origen de los sobres bomba dirigidos el mismo día a las oficinas de Ingenieros Civiles Asociados (ICA) y al Sindicato de Volantes de Los Yungas no han encontrado hasta el cierre de la presente edición ninguna relación o indicio que los conecte. La empresa de ingenieros había sufrido en septiembre de 2008, un atentado similar que hirió al gerente de la empresa Edgar Gutiérrez. Desde entonces la policía no ha podido identificar públicamente a los culpables de ese atentado y su esclarecimiento corrió en un verdadero misterio. El caso no ha sido cerrado. En agosto de este año la secretaria de la ICA decidió llamar a la policía al sospechar algo raro en la encomienda que recibió de manos de un empleado de las oficinas de correo. El sobre llevaba el rotulo dirigido al representante de la sociedad de ingenieros. Minutos más tarde la detonación hirió a dos policías de la Unidad de Bomberos que acudieron a las oficinas de la compañía para desactivar el aparato explosivo. En horas de la tarde un segundo sobre de características similares, detonó en las oficinas del Sindicato de Volantes de Los Yungas, hiriendo de gravedad a Arminda Colque esposa de Fidel Surco alto dirigente del MAS y Presidente del Consejo Nacional del Cambio CONALCAM. En realidad el sobre estaba dirigido al dirigente no a su esposa. El matrimonio Surco es propietario de una empresa de transporte que diariamente hace el recorrido por la carretera que une La Paz con Nor Yungas (Coroico y Caranavi), pero que realiza el servicio de transporte y carga hasta la localidad de Guayaramerin, frontera con Brasil. De acuerdo a dirigentes del sindicato de choferes, los esposos Surco pretenden monopolizar el servicio. Han adquirido varios motorizados y se habían ganado la enemistad de una parte del sector sindicalizado que opera esa zona, aquellos que políticamente no están afiliados al partido de gobierno. El día del atentado la esposa de Surco, acompañada de cuatro personas, estaban a punto de reunirse con los ejecutivos del sector para negociar los términos de un convenio. De acuerdo al periódico La Prensa la esposa tenía una bolsa llena de dinero amarrada a la altura de la cintura que se hizo trizas con la explosión. Al conocer la versión del atentado contra Surco, el gobierno a través de sus máximas autoridades dijo que se trató de un atentado político, pero sin respaldo no se volvió a hablar sobre esa versión. Una de las posibilidades que no se han descartado en el proceso investigativo, es que el artefacto explosivo dirigido a las oficinas del empresario Gutiérrez pretende distraer los móviles de la segunda explosión. La suposición es que ambos sobres contenían el mismo explosivo y fueron enviadas a través de los servicios de correo, lo que hace pensar que se trataría de las mismas personas. Los investigadores no han descartado que el explosivo utilizado en ambos casos sea C-4, pero expertos descartan esa posibilidad. De haber sido C-4 las consecuencias hubieran sido devastadoras. La policía comenzó a hablar de C4 cuando se descubrió al grupo de terroristas que operaban en la ciudad de Santa Cruz acribillados mientras descansaban en un hotel de la capital oriental. Hoy los propios investigadores reconocen la facilidad de comprar explosivos y armas, pero no tienen información de que se esté comercializando C-4 o que se lo pueda adquirir con facilidad en algún punto como ocurre con la dinamita. El experto Edwin Velásquez argumenta que “nunca antes un grupo terrorista o guerrillero boliviano había utilizado C-4 en sus atentados terroristas o lo habría almacenado para usarlo, siempre se había utilizado dinamita, que es de fácil acceso por su bajo costo y porque en el mercado negro existe este material explosivo. El C-4 que es casi de uso exclusivo de los militares es muy caro, difícil de conseguir y sólo podrían tener acceso a este tipo de explosivos, personas con dinero y con contactos con el tráfico internacional de armas o con un gobierno extranjero”. Pero en esta etapa de la lucha contra el crimen organizado que el gobierno asegura combatir, muchas piezas siguen sueltas. La única hipótesis que conecta ambos atentados es el hecho de que tanto la empresa Ingenieros Civiles Asociados y la empresa de transporte del dirigente Surco, tienen intereses particulares en el control de la ruta al Norte. La empresa constructora ha realizado importantes obras de construcción civil y el mantenimiento de algunas rutas que son parte de los corredores de integración que unen al Pacífico con el Atlántico. Sin embargo, ICA no tiene ninguna relación contractual con la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), que entre sus proyectos de envergadura está a punto de licitar la construcción de los corredores bio-oceánicos. Uno de ellos es precisamente el denominado Corredor Amazónico, que une el departamento de La Paz – Santa Bárbara – Quiquibey – Yucumo – Palos Blancos – Riberalta y Guayaramerín. La sociedad de ingenieros ha construido con la empresa brasileña ARG, 138 kilómetros del corredor de exportación Santa Cruz – Corumba y realiza el mantenimiento periódico de la carretera Viacha – Charaña, parte del corredor bio-oceánico. Es muy probable que mantenga interés como cualquier empresa constructora en participar de las licitaciones para la construcción de los tramos de esta vía de integración que tendrá enorme trascendencia en el comercio de la región. Esa podría ser la única conexión. Por otro lado, se sabe que el tramo mencionado, el que en la actualidad recorren las flotas de los esposos Surco, es codiciado no sólo por el futuro que representa, sino porque se ha convertido en una de las principales vías de circulación de la economía de la coca que cada día envuelve a más familias yungueñas. La disputa entre el sindicato de transporte a Los Yungas y los Surco se compara con las que a diario enfrenta el gobierno con los productores de hoja de coca de Los Yungas. El Viceministerio de Defensa Social podría declarar la erradicación forzosa en la zona. Un hecho que ha levantado sus propios cuestionamientos, ya que, según se dice, igual que hace años en el Chapare, la economía de la coca es mucho más rentable que los cítricos que alguna vez fueron el mayor recurso de la zona. En Los Yungas nadie quiere hablar sobre el poder que detenta el Presidente del CONALCAM. “No lo conocemos”, “¿quién es?”, se pregunta la gente cuando se indaga por el dirigente. Eso sí, la empresas “Yotaú” es la más conocida entre todas las que ofrecen servicios de transporte de pasajeros y carga. |