Guillote: acá está, esta es mi vida Autor: Guillermo Coppola
Género: Autobiografía Editorial: Planeta Nº de páginas: 273 La vida del que fue mejor amigo y asesor de negocios de Diego Armando Maranoda Guillote es la historia de un buscavidas exitoso, redactada por mano propia. Y de más esta aclarar que buena parte de ella Guillermo Coppola se la debe a Maradona, de quien siempre se consideró un "amigo full time". No por nada fue precisamente Diego quien así describió a su manager: "Es vivísimo, fuma bajo el agua". Esto, en referencia no sólo a los negocios deportivos, sino también a sus gustos y aficiones. De la pobreza a la celebridad saltó este porteño amante de la noche y las mujeres, sorteando escándalos, rupturas, excesos, cárcel y recomienzos. Aquí, una jugosa síntesis. Los primeros pesitos. En San Telmo vivía un amigo de mi papá, el viejo Colón, que vendía diarios en la esquina de Cochabamba y Piedras. Los fines de semana, Colón también vendía fruta en un carro con caballo. Yo ya trabajaba de cadete en la farmacia Repetto; iba al colegio a la mañana y de 17 a 20 hacia el delivery de remedios por las casas. Algunos me daban propina y otros no, pero con lo que juntaba invitaba a todos mis amigos a comer sándwiches gaseosas, helado y lo que ellos quisieran, hasta que un día me vio una amiga de mi vieja y le contó que yo pagaba todo. Pero como yo me gastaba únicamente la propina y le daba el sueldo a ella, en realidad no podía decirme nada. Igual me sentía mal porque internamente pensaba que la estaba traicionando: en mi casa tampoco éramos millonarios todavía hacían falta muchas cosas y yo me gastaba la plata en boludeces. ¿Qué hice, entonces? Dejé de aceptar propinas y decidí hacerle una propuesta a Colón. A los clientes les decía: "Dejá, no me des nada, pero el sábado comprame dos kilos de peras ¿qué te parece?". La mayoría se reía y me decía que sí. Una vez que comprometí a unos cuantos hice mis cálculos: todavía no había salido a hacer el recorrido y ya había metido más o menos 40 kilos, porque eran como 20 clientes fijos. No estaba nada mal. Entonces lo encaré a Colón: "Tengo este negocio, ¿te convence?". El viejo aceptó enseguida porque él me vendía al costo, pero cuanta más fruta vendía, más precio le hacían a él. Ganábamos los dos, todo el beneficio. Yo le pagaba un poco más porque era su carro, su caballo su quiosco. Pero nos servia a los dos y Colón estaba chocho. También vendíamos leche, hielo, metíamos de todos menos los diarios, que eran de él. Los sábados, además, le lavaba el auto a mi papá y él m tiraba un mango. La Encantadora de Florencia Autor: Salman Rushdie
Género: Novela Otras obras del autor: Los versos satánicos, Hijos de la medianoche Editorial: Mondadori La encantadora de Florencia reconstruye la historia de Nicolás Vespucio (Ucello de Florencia), un joven aventurero que a finales del siglo XVI, y viajando como polizón en un barco pirata, arriba a la fastuosa Fatehpur Sikri, capital del Imperio Mogol. Portador de un secreto de vital importancia para el emperador, insiste en ser escuchado por el mismísimo Akbar el Grande. Viajero experimentado, hablante de siete lenguas, seductor retórico, Vespucio se abre camino entre el gentío hasta dar finalmente con el gobernante todopoderoso. En definitiva, lo que le transmite es la (supuesta) historia de su (también supuesta) madre, Qara Kuz que también es tía abuela del emperador y descendiente directa de Genghis Khan una mujer bellísima llevada a Florencia por Argalia el Turco en la época de Lorenzo de Médici y por ello, maldita traidora borrada de los registros familiares.
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