O traducido a nuestro idioma popular: igualdad de género. “para registrar el derecho de propiedad por si alguien, Dios no quiera, nos las quiere robar. Como idea o marca o lo que fuera. Estas very busy woman, son todas unas gladiadoras que tendrán que luchar para llevar adelante las obras tan importantes para la civilización, especialmente las referentes a la moralidad y los principios, algo perdidos últimamente.”
Siguiendo los procesos de transición, cambio, globalización, modernización, desarrollo, socialismo y otros, ha nacido una nueva forma casi religiosa en relación a estos tópicos: la mujer poderosa. Muchos dirán: ¿y qué de nuevo con eso? Hay muchas cosas nuevas. Veremos: desde hace siglos se sabe que la mujer es el pilar de la familia, por ende de la sociedad…y la síntesis: mujer fuerte, mujer hombre y muchas otras que describen la inteligencia femenina y la convencen de que se debe forjar como el hierro y más que el hierro. Desde Clara Zetkin, la infeliz que fue la primera en pedir la igualdad de género y metió a todas las mujeres en esta lucha feroz no sólo con el hombre más consigo misma. Tantas posibilidades se abren ahora para lograr todo lo que las mujeres siempre soñaron; según los medios de comunicación, en los que se pueden ver a diario tantas representantes de género, desfilando con tacos, sin tacos, con brillantes, uñas postizas (y otras cosas artificiales mas), escotes y atados, con y sin bebes. Todas ellas seguras, felices y contentas. Todo un nuevo género de –mujer poderosa-súper mujer. Y aquí está el año nuevo nuestro de cada día. Hemos tenido la oportunidad de emitir al espacio nuestros deseos esperando que ahora si nos toca lo bueno, lo mejor, lo máximo. Esta vez sí lograremos por fin que nos vaya de maravilla. Al menos nos zambullimos al 2010 con un deseo cumplido: tenemos diez mujeres entronadas en el gabinete de ministros. Lo hicimos y que nadie nos puede decir nunca más que no somos modernos y avanzados. Y se desata toda la gama de artículos y definiciones sobre lo que por fin podemos llamar – supermujer-. Por fin les toca resolver la economía, educación, desarrollo, salud, corrupción y otras tareas importantes para la humanidad, en las que la parte masculina de nuestra sociedad, en los últimos años, no ha podido dar ni adelante ni atrás. Que felices nosotras, claro está. Ahora tenemos sonrisas femeninas (aunque el día de la posesión ninguna, curiosamente, sonrió) para mejorar la vida desde el poder. Pondremos la etiqueta sobre cada una de ellas: very busy woman para registrar el derecho de propiedad por si alguien, Dios no quiera, nos las quiere robar. Como idea o marca o lo que fuera. Estas very busy woman, son todas unas gladiadoras que tendrán que luchar para llevar adelante las obras tan importantes para la civilización, especialmente las referentes a la moralidad y los principios, algo perdidos últimamente. ¿Cuál de ellas logrará mejores resultados? No conozco con precisión en las condiciones que deben cumplir, pero sinceramente me preocupa la atención mediática que suscitó este nuevo cuadro poderoso. ¿Se olvidaron de Antígona, Cleopatra, María Magdalena? ¿Y Madona y las Magníficas? De ellas también se olvidaron. Propongo organizar “La noche de profundo(a) análisis (cambía de género y se convierte en la análisis) de las grandes mentes femeninas”. Tal vez eso nos ayudaría a comprender lo que nos espera. Cambio, gran cambio nos espera. Nada de tacos altos, ni ropa de marca. Aquí a trabajar por el bien de la humanidad. Prohibido enamorarse (menos del compañero), nada de sentimentalismos y si a alguna de ellas se le descubre algún acto de corrupción o, peor todavía de falta moral, que sea castigada a volver a ser una mujer común- el peor de los castigos.
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