La detención de Juan Kudelka, que se presume ha sido negociada con el Gobierno, es un importante eslabón en la cadena de la investigación para descubrir a las personas que aportaron con recursos económicos para traer a Bolivia a Eduardo Rózsa, las personas que facilitaron hospedajes, traslados –al interior y exterior del país- y a los que promocionaron desde diferentes medios al grupo irregular. La aparición de Juan Kudelka, testigo clave en la investigación sobre el caso terrorismo, ha abierto un nuevo capítulo en las investigaciones del fiscal en materia Marcelo Soza, sobre la presencia en el país de una presunta banda de terroristas internacionales que se refugiaron en Santa Cruz. Kudelka trabajó como encargado de Marketing de Industrias Oleaginosas SA del empresario de descendencia croata Branko Marinkovic, por eso se supone que sus relaciones institucionales le permitían manejar una importante red de contactos corporativos.
De acuerdo a sus declaraciones, era quien llevaba dinero a las oficinas el grupo “La Torre” donde funcionaba el Cuartel General de resistencia al Gobierno a través de aportes millonarios. Sus declaraciones ante la Fiscalía avivan la historia sobre la incursión del grupo terrorista que pretendía desatar una guerra civil en Bolivia. Se ha encontrado armamento -si bien no todo el que presumiblemente se compró-, mapas de ataque y defensa en puntos clave de la capital oriental, nóminas y celulares de militares afines a la agrupación; hasta la letra del himno y el escudo que sería utilizado por la nueva República. La detención de Zvonko Matkovic Rivera ha conmocionado los ambientes empresariales y sociales en Santa Cruz, sobre todo por la dimensión y el roce que mantenía la familia en la sociedad cruceña. El detenido, hijo del ex presidente de la poderosa CAINCO, Zvonko Matkovic, en una entrevista que concedió a DATOS en marzo de 2004, cuando ejercía la presidenciade CAINCO, aseguró que “no se puede diseñar un plan económico en el país sin la participación de los sectores empresariales cruceños”. Entonces tildó al ex presidente Carlos Mesa por desconocer esa realidad y aseguró que su Gobierno “buscaba un enfrentamiento de clases”. Como ésta, se le conocen a Matkovic otras declaraciones políticas. Zvonko Matkovic, contempló desde sus años mozos el crecimiento de sus negocios prósperos; fue un voluntario activo del crecimiento que apuntaló al departamento de Santa Cruz entre los económicamente más activos y dinámicos de Bolivia. Dueño de varios emprendimientos agroindustriales y de una fábrica de plásticos que administraba junto a su hijo, tuvo el méritode estar incluido entre los empresarios que aportaron al crecimiento de la región. Croata por descendencia directa aspiró como otros paisanos suyos a generar negocios que lo consolidarían más tarde en la actividad empresarial. Pero la desgracia tocó infortunadamente su vida a sus 57 años con la detención de su hijo, que es investigado por su participación en el sonado caso de terrorismo que en un año se ha llevado a varias personas tras las rejas, a otras a la tumba, manteniendo en vilo a un importante grupo de personalidades de la sociedad cruceña. De acuerdo a la Fiscalía, Zvonko Matkovic Rivera abrió su estancia “Zeta” al grupo de presuntos terroristas internacionales que llegaron al país para desmembrar el territorio nacional. Allí permanecieron por el transcurso de varios días y a unos 10 kilómetros de la estancia realizaron entrenamiento militar. Es la gravedad del caso. Los investigadores no saben con precisión el origen de la palabra “Zeta”, utilizado en la jerga policial como sinónimo de "volar" o "rápido", pero de acuerdo a las investigaciones, “Zeta” fue un lugar estratégico para las posteriores acciones de las milicias armadas que se estarían conformando en Santa Cruz con fines violentos. La investigación apunta que Eduardo Rózsa, el cabecilla del grupo y su gente, tenían entre sus planes conformar un nuevo Estado. También se sabe -por las investigaciones que lleva adelante la Fiscalía-, que un grupo de empresarios cruceños aportaba religiosamente altas sumas de dinero para financiar sus actividades; hacer campañas de apoyo al proceso autonómico e incorporar en la estrategia a otros departamentos del país. Articulo completo en la Edicion impresa de la revista |