Todos los animales son iguales, pero unos son mas iguales que los otros Puede que sea un doble, puede que sea un homónimo, pero hubo un señor José Pimentel, ex dirigente minero, que estuvo preso dos años, acusado de complicidad en el secuestro de Samuel Doria Medina, por un grupo guerrillero peruano que sacó a la familia US $1.3 millones por su libertad. Ahora tenemos un ministro de minería que parecería estar acabando con lo poco que queda de emprendimientos serios, grandes en el país, desde Jindal en el Mutún hasta San Cristóbal y Sinchi Huayra a la que amenazado con anular sus contratos en tres minas. ¿Será el mismo señor? Sergio Ramírez, novelista y ex presidente sandinista, ahora peleado con Ortega, ha escrito un artículo imperdible, publicado en “Nueva Crónica” sobre la afición que tienen diversos dictadores en el mundo para comprarse aviones de lujo. Menciona a varios africanos y mandatarios de Europa del Este y en Sudamérica por supuesto, a Hugo Chávez que debido a la “misión redentora que tiene que cumplir, cualquiera que sea la parte del globo donde se le requiera, va de Kuwait a Pekín, a Moscú, a La Habana, a Caracas, a La Paz, a Brasilia y a veces a Managua a bordo de su flamante Air Bus de 51 millones de Euros, acondicionado a su gusto”. El aumento salarial del 5% decretado por el Gobierno ha coincidido en Bolivia con la protesta por la compra, no de uno, sino de dos aviones presidenciales, uno ruso y otro francés que harían un total de US $80 millones, a lo que se añade el satélite espacial (US $300 millones), y otra parafernalia militar a crédito de Rusia (US $150 millones). Pero no es solamente que los carabineros no pueden sobrevivir más con un aumento del 3%, y el resto de los asalariados con 5%, sino que la población boliviana en un 70%, está bajo el nivel de la pobreza y para combatir esa situación, se necesitan armas de otro tipo. ¿No es verdad?. Articulo completo en la Edicion impresa de la revista
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