La nueva cara del equipo de ministros del presidente Morales. Por qué el primer mandatario tuvo que utilizar el mensaje subliminal para referirse a algunas autoridades salientes. Palos y zanahorias en el balance. La posesión del nuevo equipo de ministros del presidente Morales muestra con nitidez la nueva cara de su administración. Sin importar tanto los nombres de los elegidos –una cantidad importante de desconocidos y desconocidas que se llevan igual porcentaje-; llama poderosamente la atención el giro que imprime el primer mandatario que un día antes había calificado al gabinete que lo acompañó en el primer ciclo como “histórico”.
Menos de 24 horas después, sin dejar de hacer elogios, aunque muchos de ellos con doble sentido, Evo Morales no cambió de criterio, pero mantuvo un lenguaje subliminal al mencionar por ejemplo en varios pasajes del discurso al saliente ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana de quien ponderó su trabajo, pero en contraposición mencionó que dirigentes del MAS y las organizaciones sociales le habían sugerido en varias oportunidades su cambio. Dejó pasar los comentarios como “chismes” porque como él dijo comprometían a la ex autoridad en hechos de corrupción. “Quintana cumplió un papel preponderante en el primer periodo, pero ya no era indispensable en el arranque del nuevo ciclo”, dijeron fuentes en el Gobierno. Una fuente palaciega reveló que antes de las elecciones de diciembre pasado el presidente Morales trabajó sin descanso la confección de las listas parlamentarias que presentó el MAS al organismo electoral. “Aparentemente ha cumplido su tarea. Paralizó a la oposición y generó miedo con acciones de amedrentamiento contra los adversarios políticos. Morales es un hombre justo y reconoció su labor”, destacaron las mismas fuentes. El jefe de Estado mencionó sin acentuar demasiado en su discurso de posesión que el ex titular de la Presidencia frenó los intentos para desestabilizar su administración. De esa manera Evo Morales fue equitativo en distribuir palos y zanahorias demostrando su gran habilidad como líder político. El jefe de Estado tampoco pasó por alto algunos nombres a los que identificó como los principales artífices en la construcción de su proyecto político. Llamó “hermano” a Santos Ramírez, que guarda reclusión en San Pedro tras descubrirse una red de corrupción en la estatal del petróleo cuando él era presidente de YPFB. Dijo que nadie cayó entrampas, aludiendo versiones en sentido de que Ramírez cayó en desgracia por las disputas que se habían generado en el Gobierno por cooptar espacios de poder. Articulo completo en la Edicion impresa de la revista |