Portada

Editora Express Press
CONTACTESE AQUI





Publicidad
Humperto Roca
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

En el centro de atencion publica, el presidente de Aerosur, desnuda sus aciertos y errores. El hombre que pelea porque el Gobierno establezca reglas claras para la empresa privada.

Los gurúes de la empresa del siglo XXI dicen que las personas que experimentaron en su vida derrotas  y lograron levantarse y empezar de nuevo son los más confiables.

Creo que soy rico en experiencia. Y las experiencias habían sido buenas y malas. Tuve la suerte, o ventaja o virtud, o irresponsabilidad, llámelo como quiera, de siempre ver el lado bueno de cualquier situación. Todo en la vida tiene un lado bueno y un lado malo. Si fuera una persona ambigua le mencionaría un tercer lado indefinido, pero no soy ambiguo.

 Creo que supe analizar mis errores, encontrarles el lado bueno y aprender a caminar tratando de no volverlos a cometer. A mí me pasó de todo. Recuerdo mi niñez y puedo decir que fui un niño feliz. El año 1964 mis padres se divorciaron y a pesar de eso puedo decir que tuve una infancia feliz. En ese entonces el divorcio no era bien visto. Era como una declaración de guerra entre dos familias. Quizá el divorcio de mis padres fue el primer obstáculo con el que me encontré y me hizo ver la vida de forma diferente. Mi vida fue una secuencia de buena suerte que me llevó a tener algo más de centavos. Eso fue a mis 30 años. Hace exactamente 21. Y como todo hombre joven pensé que había llegado a la luna y que era inmune a cualquier cosa. Fue así que entre a un negocio que no conocía, con gente que tampoco conocía. Fue un momento difícil de la economía boliviana. Por consiguiente me fue muy mal. Me fue pésimo. Ahí entendí que el hombre no aprende de errores ajenos si no de sus propios errores. Mi padre era dentista y ganadero y estudió en Rio de Janeiro. Como todo padre, me trató de explicar que ese noEn el centro de atención pública, el presidente de Aerosur, desnuda sus aciertos y errores. El hombre que pelea porque el Gobierno establezca reglas claras para la empresa privada.era mi entorno, que no era el negocio para mí pero yo me sentía Superman y no le hizo caso. Superman cree que lo puede todo y no hace caso. Pensé entonces que era fuerte, que mi capa roja era lo máximo y no me di cuenta de la criptonita que estaba ahí.

¿Qué  le enseñó ésta experiencia?

Acabe preso, perdí más de 90 por ciento de lo que había conseguido, acabe estigmatizado, rechazado y entendí quienes eran amigos y quienes no. Mi padre murió; murió mi abuela. En menos de dos años murieron importantes personas de mi entorno familiar. Pase un tiempo donde mi mundo se movió de forma negativa, me sentí indefinido, pase tiempos de angustia y zozobra. Una mezcla de sentimientos negativos. Al estar preso me sentía angustiado sabiendo que ahí afuera hay un montón de picaros libres y yo preso por ingenuo. Arrepentido por haber hecho lo que hice, aprendí algo que antes no sabía, tener paciencia. Aprendí a tener paciencia contra todas las injusticias que se cometen. De ser un hombre de éxito de un día para otro todo cambió. De esta manera aprendí a tener paciencia y ver el lado bueno de las situaciones malas. Aprendí que el odio y el rencor no sirven. Uno no puede evitar sentir enojo pero aprendí que el odio no lleva a ninguna parte. Aprendí y entendí por fin ese viejo dicho que reza que uno debe tratar a los otros como quiere ser tratado. Aprendí lo más importante: la ausencia de secretos te hace libre. Cuando uno no tiene secretos, nadie puede chantajear ni intimidar. Entonces uno es libre para mostrarse. No hay temor.

Articulo completo en la Edicion impresa de la revista

 
 
Menú principal
Inicio
Ultima Edicion
Enlaces
Contactos
Ediciones anteriores
ENCUESTA
¿Cumplira EVO sus 5 años de gobierno?
 
Google
¿Quien esta en Linea?
Tenemos 8 invitados conectado
Noticias